Avilés / Oviedo,
S. FERNÁNDEZ / M. MARTÍNEZ
La multinacional Arcelor-Mittal ha contratado a 25 trabajadores eventuales para preparar el arranque de las baterías números 7 y 8 de la coquería avilesina, previsto, en principio, para el próximo 1 de abril. Con el encendido de estas últimas baterías, todas las instalaciones de Arcelor en Asturias estarán listas y disponibles para producir como en los meses anteriores al estallido de la crisis económica.
Los trabajadores eventuales que se incorporarán estos días a la empresa tienen como misión restablecer la producción de la coquería avilesina, hasta la fecha en «stand by», esto es, sin apagar del todo y sin producir el combustible que alimenta los altos hornos.
El cierre de potencia de las baterías 5, 6, 7 y 8 se estableció en los meses de febrero y abril de 2009 a consecuencia de la caída de pedidos, que provocó dos primeros trimestres de facturaciones negativas en la empresa, circunstancia que se salvó en el tercer trimestre del año pasado, cuando volvieron los beneficios.
La compañía del magnate anglo-indio Lakshmi Mittal espera ahora que aumente la cartera de pedidos y, en consecuencia, la carga de trabajo en sus instalaciones, en las del Principado y en las del resto del planeta. Los expertos consultados confían en que la puesta en marcha de las dos baterías que faltaban (la 7 y la 8) repercuta positivamente en los movimientos de coque del puerto de Avilés. De hecho, Manuel Docampo, presidente de la Autoridad Portuaria, prevé que los resultados de los muelles locales sean mejores en 2010 a los obtenidos en 2009, todo esto, precisamente, gracias al repunte del coque.
Las buenas esperanzas puestas en las baterías de coque se fundamentan, según fuentes consultadas, en el más que previsible encendido de dos altos hornos de Arcelor a mediados de este mismo mes de febrero, concretamente en Dunquerque (Francia) y en Florence (Bélgica). La factoría belga ha sufrido en los últimos meses una crisis continuada que puso en duda su viabilidad, ya en 2007, a consecuencia de la caducidad de la autorización oficial para emitir CO2. al aire (en 2012). En la fábrica francesa, por su lado, se han vivido jornadas laborales tensas entre empresa y sindicatos por desacuerdos salariales.
Los altos hornos de Gijón se alimentan del carbón que destilan las baterías de Veriña. Las instalaciones avilesinas sirven también a Gijón, pero, de unos años acá, casi todo lo que producen sale al mercado interno de Arcelor, es decir, a los altos hornos de la propia multinacional, dado el déficit de coque de muchas fábricas del conglomerado de Mittal en Europa.
Por otro lado, la compañía presentará esta mañana los resultados económicos obtenidos en el último trimestre de 2009 y, en consecuencia, los de todo el año pasado. Según fuentes consultadas, la firma espera seguir con los números conseguidos el pasado verano, es decir, que se repitan los beneficios. Los resultados de la segunda mitad de 2009 así contrarrestarían los de la primera mitad.
Baterías de coque de Avilés produce, entre otras cosas, carbón destilado, el combustible del que se alimentan muchos de los altos hornos de Arcelor, no sólo los asturianos. Las instalaciones se abrieron con diez baterías, las que precisaban los cuatro altos hornos avilesinos. La batería número 10 paró en 1985. La 9 y la 8 hicieron lo propio en 1987. Cinco años después la 8 volvió a arrancar. En la última semana de febrero de 2009 paró de nuevo la 8 y unos días después la 7. En abril pasado cesaron su actividad la 5 y la 6. A finales de año la compañía restableció la producción de coque avilesino en estas dos últimas baterías y anunció para el 1 de abril el encendido de las baterías 7 y 8. La 9 y la 10 están anuladas. En la imagen, trabajadores de la coquería.