Francisco L. JIMÉNEZ
Los comercializadores de pescado que se abastecen de materia prima en la nueva rula de Avilés están hartos de que el papeleo sea un obstáculo -a veces incluso una barrera insalvable- para la exportación a países ajenos a la Unión Europea. La existencia de ese escollo fue puesta ayer en conocimiento del director del área de Agricultura y Pesca de la Delegación del Gobierno en Asturias, Francisco González Zapico, quien se comprometió con los afectados a estudiar fórmulas que agilicen el despacho y la expedición de todos los documentos necesarios -en especial las certificaciones sanitarias- para que el pescado asturiano salga sin problemas de las fronteras españolas. La necesidad de procedimientos administrativos rápidos es más acuciante si cabe en el caso del pescado que en otro tipo de productos exportables, debido al carácter perecedero de la mercancía, según recalcaron los comercializadores.
González Zapico aseguró a los medios de comunicación antes de reunirse con los comercializadores que, a su juicio, el pescado del mar Cantábrico podría tener buena salida en mercados de países como Rusia, Croacia, Túnez, México o incluso la región china de Hong Kong. Esas y otras plazas demandan, por ejemplo, xarda (caballa), la especie de la que más toneladas se descarga cada año en las rulas de Asturias (9,4 millones de kilos el año pasado).
«Rusia importó el año pasado 397.000 kilos de xarda; Croacia, 205.000; Túnez, 73.300, y México, Marruecos o Hong Kong demandan medias de unos 5.000 kilos anuales», detalló en un intento de hacer ver las oportunidades que existen fuera de las fronteras españolas. Asimismo, González Zapico habló de la posibilidad de desarrollar planes conjuntos con otras comunidades cantábricas para aumentar las exportaciones de marisco y merluza.
González Zapico expuso que cualquier plan tendente a ampliar los mercados internacionales del pescado asturiano debería partir de la premisa de trabajar de forma coordinada con otras organizaciones comerciales de la cornisa cantábrica y precisaría, antes de nada, que se constituyera la Organización de Productores Pesqueros de Asturias (OPPA), un viejo anhelo del sector que lleva bloqueado desde hace dos décadas.
«Me parece incomprensible que todavía carezcamos de ese instrumento», señaló González Zapico, quien subrayó que la Organización de Productores de Pesca sería una «arma básica» para garantizar unos precios mínimos y evitar que los ingresos no se correspondan con el esfuerzo realizado. «Es una tarea que debe realizar, desde la unión, el propio sector, porque si no hay acuerdo, por mucho que reciba apoyos, no se podrá sacar adelante», añadió el responsable de la Administración central.
El director para Asturias de Agricultura y Pesca abogó por la pronta constitución de esa pretendida asociación regional de productores de pescado, una figura que permitiría implantar precios de intervención o de garantía; esto es, los precios mínimos avalados por la Unión Europea a los que se retira el pescado de la cancha de subasta cuando la oferta desborda a la demanda. González Zapico destacó que Asturias en la única comunidad autónoma del Cantábrico que carece de ese instrumento, fundamental para luchar contra las caídas de precios como las que de un tiempo a esta parte traen de cabeza a los pescadores.
Al margen de la reunión que mantuvo el responsable pesquero para Asturias del Ministerio de Pesca con varios responsables de empresas comercializadoras de pescado, González Zapico se pronunció en Avilés sobre asuntos de actualidad como los bajos precios del pescado o el exceso de oferta que se genera en momentos puntuales por la llegada simultánea a puerto a descargar de más barcos de los recomendables. «Lo ideal sería que la entrada de los barcos se escalonase. Para que esto fuera así, los patrones de los distintos barcos deberían ponerse de acuerdo, autorregularse para evitar la masificación de la oferta y el desplome de los precios», declaró.