VICENTE MONTES VICENTE.MONTES@EPI.ES
Echo de menos, en todo este tiempo de reflexión económica (casi como una Cuaresma mundial), que no se hayan aprovechado los tiempos para hacer una lectura local de la incidencia de la crisis. La hemos apuntado de algún modo los periódicos en artículos e informaciones, pero ni los políticos ni los empresarios ni los sindicalistas han profundizado en cuáles son los fallos de nuestro modo de hacer las cosas que ha puesto sobre la mesa esta sacudida mundial. Todos sobreentienden que es un asunto que compete a los de fuera, pero no he visto, por poner un caso, un movimiento empresarial firme, unido, para tratar de considerar un reto esta situación y sacar rédito de algún modo a la calamidad. «En los momentos de crisis, sólo la imaginación es más importante que el conocimiento», dijo Albert Einstein. Justo ahora era el momento de escuchar propuestas, ideas, iniciativas innovadoras para el futuro. Lo malo es que en otros territorios se hace. Aquí, me temo, sólo esperamos a que pase el chaparrón.