Nadie quiso perderse el Desfile avilesino. No en vano, el pasacalles fue el epicentro del Antroxu de la localidad, cuando repuntó en 1982, y eso ha calado en la gente, que lo considera cita obligada. También los participantes, que superaron el cansancio acumulado de cuatro días de despiporre para echarse a la calle. Sin embargo, sí que faltó alguien: Lucas Dorado, el entrañable Charlot de la charanga «El Felechu», que fue baja por primera vez en un cuarto de siglo. Un mal aire le afectó a la espalda y le obligó a postrarse en cama. Así fue como Chiqui debutó como líder de la banda, tradicional en el Antroxu. Chiqui dio la cara, no dejó de moverse (a veces, demasiado) y ni se trastabilló a pesar de calzar tacones de vedette. Se ganó el sueldo.
La peña «Ébano» sorprendió al personal resurgiendo de sus cenizas. Los ganadores del Descenso de Galiana vieron cómo su espectacular artilugio, el «Avasallar» (inspirado en la película «Avatar»), sucumbía a las llamas una vez terminado el espectáculo. Un fallo en el generador que movía el artefacto fue el causante del incendio, pero no logró acabar con el entusiasmo de los de Versalles, que se pusieron manos a la obra para construir una nueva carroza (más pequeña que la original) trabajando a contrarreloj durante el domingo y el lunes.
Los de «Avasallar» no fueron los únicos participantes en el Descenso que repitieron ayer en el desfile. La mitad de los artilugios (ocho de dieciséis) volvieron a salir a la calle para acompañar a una comitiva formada por unas 300 personas que lucieron sus mejores galas para impresionar al público.
También los Reyes del Goxu, el grupo «Haique», dieron la nota. Abrieron el Desfile con cánticos sarcásticos como «somos monárquicos, no Juancarlistas», «Pilar Varela, otra pasarela», «Corrales, alcalde del Antroxu» (en alusión al alcalde de Siero que estrelló su coche oficial en la noche de Comadres) o «invasión, invasión». Total, para lo que les queda...