Juan C. GALÁN
Si la montaña no va a Mahoma, Mahoma debe ir a la montaña. Eso es lo que debió pensar la concejalía de Juventud cuando gestó el proyecto de antenas informativas. Lo que comenzó en 2009 como una experiencia piloto ha conseguido arraigar en siete centros educativos de la ciudad: los institutos Carreño Miranda, La Magdalena, Número 5 y Virgen de La Luz, los colegios Santo Tomás y San Cristóbal y el Centro de Apoyo a la Integración (CAI) de Villalegre. Las antenas informativas son, en realidad, pequeñas sucursales de la Oficina de Información Juvenil que permiten a los estudiantes un acceso más fácil a todas las actividades de su interés que se promueven tanto en la ciudad como en el resto de Asturias.
La concejala del área, Paula Bartolomé, quiso conocer ayer de primera mano la labor de Débora Rafael, Sara Peláez y Christian Suárez, los alumnos de Segundo de Bachillerato del instituto de La Magdalena que gestionan la antena informativa del centro. Lo suyo es vocacional. «Nos presentamos al puesto porque nos gusta la comunicación», señala Sara Peláez. Así fue como los tres decidieron sacrificar todos los recreos del curso para, desde detrás del mostrador que les ha habilitado la directiva del centro, poner a disposición de sus compañeros tanto las iniciativas que promueve la concejalía de Juventud como todas las actividades de interés que ellos mismos encuentran. Los tres también son receptores de las inquietudes de sus compañeros: deportes y empleo se llevan la palma.