Ignacio PULIDO
El sesenta por ciento de las comunidades vecinales sitas en las afueras de Avilés permanecen si adaptar sus antenas a la Televisión Digital Terrestre (TDT) a falta de un mes para el apagón analógico. Cenitel sostiene que son muchos los inmuebles en los que se opta por la televisión a través de cable. Asimismo, subraya que el número de instaladores sin homologación se multiplica día a día como consecuencia de la crisis.
«El 60% de las comunidades del extrarradio y el 20% de los inmuebles del centro urbano aún no han adaptado sus antenas a la TDT», precisa Alfredo Prieto Mier, secretario de Cenitel, el cual prosigue añadiendo que «son muchos los edificios de las afueras en los que se opta por la televisión por cable». «Se trata de gente que está abonada a un operador de cable que les ofrece también la TDT. Se trata de bloques con pocos vecinos y prefieren pagar una cantidad de unos veinte euros al mes antes que acometer las obras, cuyo importe ronda los mil euros», matiza Prieto Mier.
Asimismo Alfredo Prieto Mier advierte de que «el intrusismo cada vez va a más». «Hay muchos electricistas que hacían edificios y ahora se dedican a esto. Los hay que están homologados en telecomunicaciones pero otros muchos no», subraya. Y añade: «Abaratan el precio, pero de cara al futuro los clientes no tienen muchas garantías. Por el contrario nosotros damos un servicio continuo». En vista de la situación, Cenitel ha decidido tomar cartas en el asunto y plantea «denunciar ante Industria y Hacienda a los instaladores que carezcan de licencia».