E. CAMPO
Tras cinco años sin pescar anchoa del Cantábrico, los pescadores asturianos ya tienen vía libre para iniciar la costera, pero todavía esperarán varias semanas. La temporada de la xarda, en pleno apogeo, aplazará hasta finales de marzo o principios de abril la captura de bocartes, en la que participarán siete barcos anchoeros: tres de ellos tienen base en Avilés, mientras que otros dos están asentados en Gijón, uno en Lastres y el séptimo en Luarca. Los pescadores del cerco se mantienen expectantes respecto a la recuperación de la especie, tras estos cinco años de parón biológico. «Como no haya anchoas tras cinco años, mal vamos», indicó Dimas García, patrón mayor de las cofradías asturianas, que confía en que las capturas recompensen la espera. «Yo creo que será un año bueno».
En caso de que se confirme la recuperación del bocarte en los caladeros del golfo de Vizcaya, Dimas García no descarta reclamar una mayor cuota de pesca para la próxima campaña. El máximo permitido es de 7.000 toneladas para todos los pesqueros españoles y franceses. Este año cada barco puede capturar 900 kilos por persona y semana, lo que se traduce entre 9.000 y 13.000 kilos semanales, ya que los pesqueros llevan entre 10 y 14 tripulantes. Y en un sólo día no se permite capturar más de 5.000 kilos. Esto reza para peces de hasta 38 piezas el kilo, mientras que para los boquerones más pequeños, aquellos que requieran hasta 50 piezas para alcanzar el kilo, el tope es de 1.000 kilos.
El armador Rafael Rodríguez, presidente de los cerqueros, explicó que no se pueden lanzar las campanas al vuelo hasta que no se vea cómo se ha recuperado el bocarte. «De momento es una incógnita, aunque nos dicen que las perspectivas son buenas», indicó. Cada pesquero iniciará la costera de la anchoa en el momento que considere más oportuno pero, según indicó Rodríguez, todo apunta a que este año se seguirá la tónica de campañas pasadas, de aplazar la pesca hasta finales de marzo. «Aunque cuando aparezcan cuatro bocartes seguro que ya empezamos todos», concluyó el armador. Los Ministros de Pesca de la Unión Europea decidieron la reapertura de los caladeros al considerarlos que la especie ya no corre peligro.
La fachada de la vieja rula ya está preparada para las obras de mejora que se realizarán en el edificio. Los andamios instalados en el exterior anuncian el inminente inicio de los trabajos de pintura y remodelación para adecentar unas instalaciones que compartirá la Cofradía de Pescadores «Virgen de las Mareas» con Cruz Roja. Esta última ya está preparando el traslado desde la sede de Juan de Nieva. Sobre estas líneas, andamios colocados en la fachada de la rula.