E. C.
Los vecinos de la calle El Bosque, que arranca de La Amistad -en Versalles, junto al pabellón de La Magdalena-, están cansados de pedir al Ayuntamiento que urbanice una vía que, si bien aparece en el callejero, está olvidada de la mano municipal. Aquilina Muñiz, residente en el número 8 de esta calle, explica que la respuesta que, invariablemente, recibe del Ayuntamiento es que se trata de una finca privada y que es a ella a quien le corresponde costear los arreglos necesarios en la vía. Los vecinos, sin embargo, aseguran que no es así, y que es al Ayuntamiento el responsable de urbanizar El Bosque.
«No creo que haya en España una calle que sea particular para un vecino solo. Además de a nuestra casa, El Bosque da acceso a fincas que son municipales y de promotores, y desde luego la calle no es nuestra», asegura la vecina.
La situación que denuncian estos vecinos es la de una calle por la que no suben los taxis, por los baches que se forman en la pista sin urbanizar. «Y el cartero sube andando porque no puede subir en la moto; las cartas nos llegan a casa una vez cada ocho días», asegura Muñiz. Cuando los baches de El Bosque adquieren unas dimensiones exageradas, los vecinos suelen encargar un camión de material de relleno, para mejorar la situación, aunque sea temporalmente. «La calle no está asfaltada ni urbanizada, no tenemos luz y de noche tenemos que ir por unas oscuridades de miedo», cuentan los residentes de esta vía.
Esta situación ha generado otros problemas añadidos para los vecinos de El Bosquín, porque aseguran que es frecuente que acudan drogadictos. «Fuimos a solicitar al Ayuntamiento un anuncio que diga que la calle no tiene salida, para que nadie se confunda, pero ni eso nos dan», protesta Aquilina Muñiz. Su familia tiene cerrada la finca para prevenir problemas. «Sin embargo las otras fincas de la calle están hechas un asco, sin arreglar: no sirven nada más que para ratones y ya no sabemos qué hacer con esta situación», denuncia esta avilesina, cansada de recibir «noes» por respuesta.