PURIFICACIÓN GARCÍA
CONCEJALA DE IU
El Día Internacional de la Mujer 2010 tiene que servir para mucho más que para reproducir el habitual debate partidista entre la autocomplacencia de las unas y el electoralismo barato de las otras. En estos tiempos de grave crisis económica, el 8 de Marzo tiene que contribuir a hacer visible ante el conjunto de la sociedad la precaria situación laboral a la que se enfrentan muchas mujeres.
La desigualdad no es cosa del pasado; avanzamos, pero aun queda mucho camino por recorrer para alcanzar la igualdad real entre mujeres y hombres. No es fácil acabar con formas de pensar y de actuar fuertemente arraigadas en una sociedad patriarcal.
La Ministra de Igualdad, Bibiana Aído, reconocía en el día de la Igualdad Salarial que, según datos oficiales, en nuestro país existe uno de los mayores problemas de desigualdad salarial entre hombres y mujeres de Europa, situación que se ve especialmente agravada en Asturias, donde nuestras estadísticas son las peores de toda España. Esta realidad, injusta e intolerable, exige que todos y todas luchemos para lograr erradicarla: «A igual trabajo, igual salario».
A día de hoy, seguimos sufriendo discriminación laboral y salarial. Muchas mujeres, por el mero hecho de serlo, y por el desempeño de puestos de igual categoría, reciben salarios inferiores a los hombres y padecemos, además, una mayor temporalidad laboral.
Por otra parte, como consecuencia de la crisis, muchas mujeres están en grave riesgo de entrar en la exclusión social, sobre todo si soportan cargas familiares no compartidas y/o son inmigrantes.
En estos tiempos difíciles, es obligado que las personas de izquierdas renovemos nuestro compromiso de seguir trabajando en todos los ámbitos de nuestra vida para alcanzar una mayor igualdad entre los seres humanos, independientemente de cual sea su género o su país de origen. Es una cuestión de justicia, pero también de dignidad.