E. CAMPO
El Ayuntamiento finalizará este mes los ajustes del proyecto que determinará los contenidos del Museo de Avilés. Según informó el concejal de Cultura, Román Antonio Álvarez, el plan elaborado por la empresa Proasur -con el asesoramiento de los historiadores Juan Carlos y Vidal de La Madrid- tiene el visto bueno, pero se añadirán o modificarán pequeños detalles a partir de las sugerencias realizadas por personas vinculadas con la historia de Avilés. «Las modificaciones están relacionadas con cuestiones que deberán de reforzarse un poco, como los orígenes de la villa y la época posterior a Ensidesa», indicó Álvarez.
Otro de los aspectos que se reforzará es el de los soportes. Según indicaron los responsables del proyecto, se combinarán soportes modernos con otros tradicionales, y la idea es introducir también holografías, aprovechando que una empresa avilesina está a la vanguardia de este tipo de tecnología.
Una vez que el gobierno le dé el visto bueno al plan de musealización, se devolverá a la empresa Proiecto, responsable de las obras del centro de interpretación, para concluir la construcción. De forma paralela se trabajará en la conexión del Museo con las instalaciones de la antigua Escuela de Cerámica, según indicó el concejal de Cultura. «Los arquitectos municipales ya trabajan para realizar esa conexión», apuntó. El piso bajo del edificio de la Escuela de Cerámica se dedicará a espacio expositivo especializado, precisamente, en cerámica, aunque Álvarez afirmó que se podrán presentar también otro tipo de muestras, ya que no habrá una colección permanente. La zona administrativa estará en el primer piso y el bajo cubierta, y la idea es dotar al centro de una sala de documentación e investigación.
El Museo de la Historia Urbana de Avilés tendrá la ría como hilo conductor de las cuatro etapas en las que se dividen sus contenidos: Medievo, Edad Moderna, burguesía e industrialización. En el Avilés medieval se destacarán aspectos como la muralla y la concesión del Fuero, mientras que en la edad moderna se hablará de dos incendios que marcaron la reconstrucción de la villa. En cuanto a la ciudad burguesa, contará la llegada de las nuevas industrias y del ferrocarril, mientras que la ciudad industrial se centrará principalmente en el establecimiento de Ensidesa.
El edificio, que se construye junto al nuevo convento de los franciscanos, está dividido en tres plantas. El acceso estará ubicado en la calle San Bernardo, y en la planta baja se ubicará la recepción, la tienda y la sala polivalente: será el punto de inicio y fin de la visita. Un ascensor llevará a los visitantes a la planta alta, donde comenzará el recorrido de las visitas.