VICENTE MONTES VICENTE.MONTES@EPI.ES
El sueño de la isla siempre encierra cierta ensoñación, y en el caso de la ínsula avilesina del otro lado de la ría nació con un concepto tan fastuoso que acabó por darle una pátina de irrealidad. Lo auténtico es que una sociedad pública se enfrenta a la tarea de liderar un proyecto urbanístico en el que se asienta el objetivo de transformación económica de la ciudad. Un proyecto así resulta interesante para cualquier arquitecto. Y es un logro que algunos nombres destacados hayan mostrado su intención de contribuir a ese proceso utilizando como palanca para el impulso el Centro Niemeyer. La cuestión es que el fabuloso «Masterplan» de magna infografía introdujo más dudas que esperanzas en quienes ponían sobre la balanza la realidad de la situación económica, de la ubicación geográfica... La Isla de la Innovación puede ser un gran proyecto o puede ser un elemento de frustración. Todo depende de la seriedad, rigor y transparencia con que se desarrolle. Será un largo camino, así que sólo bastará con estar atentos a lo que ocurra. Y ojalá sea lo mejor para Avilés.