Francisco L. JIMÉNEZ
La Policía busca a los cacos que visitaron durante la madrugada del lunes un garaje comunitario del barrio avilesino de Puerta de la Villa, abrieron las puertas que dan acceso al interior de las cocheras cerradas y arramplaron con todos los objetos de valor que encontraron a su paso. Se da la circunstancia de que no es la primera vez que esta u otra banda de ladrones elige este garaje para sus fechorías, pues los afectados aseguran que ya pasaron por un trance similar en al menos otras dos ocasiones.
Del mismo modo, los vecinos de Puerta de la Villa cuyos coches duermen al raso están quejosos por la reiteración de robos en los vehículos de un tiempo a esta parte. Durante el mes de febrero se produjeron incidentes de este tipo al menos dos noches. Ahora los amigos de los ajeno parecen haberse vuelto más ambiciosos -o precavidos- y buscan sus botines en los garajes comunitarios, donde es mucho más difícil detectarlos por tratarse de espacios cerrados.
Los agentes avilesinos de la policía científica iniciaron ayer mismo las pertinentes pesquisas para detener a los ladrones; a tal efecto visitaron el garaje afectado e hicieron las pruebas de rigor en estos casos: huellas, rastros, etcétera. El garaje que fue objeto el lunes de la codicia de los rateros tiene tres plantas y da servicio a los residentes en las calles Auseva, Suárez del Villar y Toso Muñiz, además de a la travesía de La Vidriera. Todas la cocheras son cerradas y los vehículos que se guardan dentro se cuentan por decenas.
Según el testimonio de un propietario de plaza de garaje en el inmueble donde se produjeron los robos, los rateros no llegaron esta vez ni a forzar las puertas que dan acceso a las cocheras, por lo que se supone que utilizaron algún tipo de ganzúa. Asismismo, el material robado se corresponde en casi todos los casos con radiocasetes y herramientas de las que habitualmente se gaurdan en los garajes. Al valor de los efectos robados hay que añadir los daños causados en los coches.