Saúl FERNÁNDEZ
Alcoa Europa perdió en 2009 500 millones de euros. El pasado año, además, fue de caída del consumo del aluminio: la dirección de la multinacional norteamericana asegura que este descenso alcanzó un seis por ciento. Sin embargo, la empresa ya se ha puesto manos a la obra para terminar con estos números: hay que ahorrar unos 366 millones de euros en el proceso industrial y hay que ofertar nuevos productos más competitivos.
La multinacional, según ha podido saber este periódico, asegura que este 2010 crecerá la demanda de aluminio un diez por ciento. Este incremento no es el único que espera. La empresa planteó a los representantes sindicales una estrategia comercial basada en la lenta mejora de las condiciones económicas generales. Estos datos, según la compañía, justifican que se haya hecho un estudio para la construcción de una segunda fábrica en Islandia y dos nuevas plantas en Arabia Saudí y Groenlandia (Dinamarca). El objetivo de la dirección es acabar el ejercicio económico convirtiendo Alcoa en «la primera o segunda» compañía más importante del sector del aluminio.
El sistema de producción de Alcoa -al igual que el de Asturiana de Zinc o Arcelor- se basa en una tarifa competitiva de electricidad. Alcoa alcanzó un acuerdo hasta 2012, en este sentido, con Iberdrola. En Italia, sin embargo, la crisis está abierta. Por esta razón, la dirección de la empresa planteó a los representantes sindicales la necesidad imperiosa de contar con un contrato eléctrico que abarate el trabajo.
Por otra parte, Alcoa presentó una oferta de una empresa que pretende adquirir dos fábricas en Alemania y Hungría. La intención es que aplique el fundido de matrices de aluminio en las plantas de Alcoa. Esta negociación todavía sigue abierta. Alcoa cuenta con 3.100 empleados en España, en productos acabados y en primarios.