E. CAMPO
El Ministerio de Medio Ambiente ha decidido ahora dar de paso la «grapa», la pasarela que permitirá cruzar la barrera ferroviara y conectar así la ciudad con el Niemeyer. Según un portavoz de la Dirección General de Costas, las alegaciones planteadas hace unas semanas quedarán revocadas tras el informe favorable de la Demarcación regional. «No habrá ningún problema por parte de Costas», aseguró. Dentro de unos días el Ayuntamiento recibirá la comunicación oficial de que la estructura cuenta ya con todos los parabienes.
Los reparos de Costas radicaban en el supuesto impacto que podía producir la pasarela, uno de cuyos voladizos «cuelga» sobre la ría de Avilés, afectando por tanto a suelo de dominio público marítimo. La «grapa», que se construirá en acero corten, apoya uno de sus extremos sobre la vieja plaza del pescado, que se transformará en centro de recepción de visitantes, y el otro en el paseo fluvial, al otro lado de las vías.
Las alegaciones de Costas llegaron hace unas semanas, después de que la obra se hubiera licitado, firmado el acta de replanteo e incluso comenzado los trabajos. Los reparos del Ministerio sorprendieron al gobierno avilesino, ya que en su opinión la estructura no afecta a ningún elemento que pudiera estar protegido por Medio Ambiente. Una vez que llegaron las alegaciones al Ayuntamiento, comenzaron también las gestiones para revocarlas, que parecen haber alcanzado su fruto.
El proyecto de la «grapa» lleva la firma del arquitecto municipal Aitor López Galilea y del ingeniero Raúl Escrivá, y a la dirección de obra se suma el ingeniero municipal Fernando Alonso. Su construcción es la respuesta del Ayuntamiento a la necesidad de conectar la ciudad con el Niemeyer, por lo que el proyecto arrancó a contrarreloj. El presupuesto de la obra es de 2,5 millones.