VICENTE MONTES VICENTE.MONTES@EPI.ES
El PP ha cometido un error de cálculo al reprobar al concejal de Urbanismo, Alfredo Iñarrea. Es posible que algunos del mismo partido que este edil seco y espartano estuviesen incluso de acuerdo con los términos de los populares, pero era obvio que su partido lo defendería con uñas y dientes. Y a la vista de cómo está el Pleno no era difícil prever que el PP se quedaría solo. Eso no es malo, a veces se emplean tácticas con un objetivo que no es el de ganar una batalla, pero tampoco queda claro aquí cuál ha sido la pretensión del Partido Popular, que ha quedado alineado como un defensor de los constructores, que a fin de cuentas es lo que se espera de la derecha. El PP quizá no ha sabido expresar bien sus argumentos e, indirectamente, salvo que ésa fuera su verdadera intención, ha blindado al concejal. Así las cosas, pese a que algunas cuestiones urbanísticas duermen el sueño de los justos, no sé si por justicia o no, Iñarrea agotará el mandato, aunque él cada vez piensa más en colgar la chaqueta luego.