Myriam MANCISIDOR
«Es una trampa, un peligro», sentenció ayer el ganadero Jesús Solís, de Pipe (Castrillón), en alusión al canal del Narcea que se creó a mediados de los años cincuenta entre Cornellana y Avilés para abastecer de agua a Arcelor. Dicho canal, de varios kilómetros de recorrido, tiene una parte sin protección, por lo que es frecuente que los animales se precipiten a sus aguas. Ayer fue una vaca de la ganadería en la que trabaja Solís la que se llevó el batacazo.
La vaca roxa se precipitó a las aguas del canal del Narcea a eso de las siete de la mañana. Entonces empezó a bramar. Jesús Solís pensó en llamar al helicóptero para rescatar la res, pero finalmente logró sacarla con la ayuda de los vecinos, que utilizaron cinchos arrastrados por un tractor. El animal se recuperaba a media mañana del golpe en el establo. Hasta el lugar de los hechos se desplazó el guarda mayor, José Antonio García, «Toti». Los cazadores de los cotos Sierra Pulide 093 y Nalón 094 elaboraron recientemente un estudio sobre la afección del canal a la fauna cinegética.