Luanco,
Illán GARCÍA
Rosario Moreno González, Charo, fue una profesora de los pies a cabeza, quería a sus alumnos y, especialmente, al colegio donde trabajó buena parte de su vida, La Canal. Sus compañeros y ex compañeros de tarea en el centro educativo luanquín, docentes del instituto, sus hijos y su viudo, Eusebio Cembranos, quisieron ayer rendir un pequeño homenaje a la maestra de Primaria fallecida hace unos meses. La Biblioteca de La Canal lleva a partir de ayer el nombre de la que fuera también jefa de Estudios de La Canal durante sus ocho últimos años de trabajo y tutora del Tercer ciclo de Primaria. El inspector de Educación, José Antonio Fernández Espina, y el alcalde, Salvador Fernández, tampoco se quisieron perder el acto celebrado ayer.
«Del tiempo que tuve la suerte de compartir con Charo recuerdo muchas cosas: nuestras largas conversaciones, su carácter decidido, sus cuidados, sus consejos... de ella aprendí a resolver los problemas a través del diálogo, a respirar profundamente en los momentos difíciles y, sobre todo, a plantarle cara a la vida cuando te viene torcida», leyó la directora de La Canal, Ana Menéndez, en los momentos previos a descubrir una placa ubicada junto a la puerta de la recién renovada biblioteca que rezaba: «A doña Rosario Moreno González, por su amor y dedicación a este centro».
Charo permanecerá en el recuerdo de todos y cada uno de los profesores que han pasado por La Canal. Y eso se comprobó, ya que más de un maestro que ya se ha retirado de sus funciones de docente no quiso perderse este homenaje a su amiga y compañera. La familia de la homenajeada quiso hacer, por su parte, una pequeña aportación a la nueva biblioteca con la entrega de dos libros.