JOSÉ Mª LEÓN PÉREZ
EX ALCALDE DE CASTRILLÓN
Parece ser que dos entidades públicas, la Demarcación de Costas en Asturias y la Autoridad Portuaria de Avilés, van a acudir en auxilio de la playa de Salinas. ¡Estamos de enhorabuena!
Hagamos memoria. El estudio realizado en 1995 por el catedrático don Manuel Ángel Losada -«Estudio de la canal de navegación del Puerto de Avilés y su interacción con la playa de El Espartal»- pone de manifiesto que:
1º. La mayor parte del suministro de arena a la ría de Avilés no procede de la playa de El Espartal sino del río Nalón (?).
2º. Existen tres bucles o corrientes de transporte de sedimentos en la zona playa/puerto: uno exterior Oeste-Este, fuera de las rompientes; otro de playa occidental con corrientes Oeste-Este y oriental con dirección Este-Oeste. Ambos bucles se unen hacia el centro de la playa, hacia mar abierto, enlazando con el bucle exterior compartiendo sedimentos. Un tercer bucle depende de la acción de las mareas y está fortalecido por los restos de escollera. El bucle exterior transporta sedimentos finos mientras que los bucles de playa movilizan las arenas medias y gruesas de la playa que, al agotarse su capacidad de transporte, se sedimentan en la zona central de la playa.
Es sabido que hasta mediados del siglo XX la playa de Salinas o de El Espartal mantenía la mayor parte de sus características naturales. En 1951, la construcción de Ensidesa «supondrá la completa remodelación del Puerto de Avilés y afectará de forma irreversible al extremo oriental del arenal de El Espartal».
Más: «La agresión al arenal de El Espartal prosiguió en el entorno de la dársena de San Juan con la creación de nuevas instalaciones industriales, extracciones de arena, rellenos (polígono de Banesto), carreteras y el ferrocarril. Todas esas intervenciones contribuyeron a modificar el sistema dunar. En estas zonas edificadas se eliminó totalmente la morfología primitiva, creando además áreas de difícil recuperación en la mayoría de los casos. A la presión derivada del desarrollo industrial del Puerto de Avilés, en el extremo oriental de el arenal de El Espartal se añadió también a principios de siglo, la presión urbanística en el extremo occidental». (*)
A partir de los años 60, se construye el paseo de Salinas y las grandes edificaciones sobre la playa que afectan igualmente al movimiento dunar. Con el posterior ensanche del canal de entrada a la ría y el macrodragado del estuario (El Dental, Piedra Perdida, La Rechalda, Dársena de San Juan, curva de Pachico, Muelle de Inespal, San Balandrán, fondeadero del Monumento, muelle de Raices, marismas de Recastrón, dársena de San Agustín...) es obvio que la enorme cantidad de agua que entra y sale cada seis horas en la actualidad, ocasiona una mayor velocidad de las corrientes en ambos sentidos.
Se habla de corrientes dominantes en el sentido Oeste-Este, pero parece lógico pensar que la salida del enorme caudal de agua de la ría al iniciarse la bajamar, interfiera con el bucle externo y produzca una fragmentación de las corrientes de los bucles de playa sobre todo el de dirección Oeste-Este, más intensamente cuando hay mar de fondo del NW, tan frecuente sobre todo en invierno, y ello podría ser causa del arrastre de arena de la playa hacia la zona oriental de San Juan, o hacia el centro de la playa, o hacia mar abierto. No parece aceptable que las corrientes descendentes de la ría sigan un sendero puntual pegadas al Faro y doblando La Forcada viertan los áridos en Xagó. Lo harán sin duda, pero a través de un mecanismo más complejo.
El presidente de la Autoridad Portuaria de Avilés se preocupa un poco por el problema, aunque a su entender no tiene nada que ver la ampliación del Puerto con la pérdida de arena en la playa. El señor delegado del Gobierno, como representante del mismo en Asturias, en recientes manifestaciones declaraba que «el Estado ha invertido mucho dinero en la playa de Salinas». Y yo me pregunto: ¿pero el Puerto de Avilés no depende del Ministerio de Fomento? Si es así y la mayor parte del daño a la playa procede de actuaciones del Estado, el Estado debe contribuir a su reparación y actuar de una manera clara. Conste que otros organismos también han podido también tener algo de culpa en ese daño.
Es muy importante para Asturias y para Avilés y su comarca mejorar el Puerto y nos parece magnífico todo lo que se haga en su favor, pero ello no debe ir en contra de la Naturaleza y no debe perjudicar a una costa y a una playa tan hermosa y tan atractiva como la de Salinas o de El Espartal, ni a los vecinos de Salinas.
Según informan los medios de comunicación, los diversos organismos públicos están pendientes de informes del CEDEX (Centro de Estudios y Experimentación de Obras Públicas) y deseo de todo corazón que no tengan que recurrir a posteriores informes del TEDAX (Técnicos de Desactivación de Artefactos Explosivos) una vez que explote La Peñona y la mar llegue a San Cristóbal.
Deseo por último felicitar a don Alfredo Muñiz por su tesonera actuación denunciando esta situación a la que nadie quiere, al parecer, prestar la atención debida. El domingo día 14 estuvimos escuchando sus certeras acusaciones, así como su agradecimiento por haber sido autorizada la pacífica concentración vecinal a los 48 días de solicitarla, su protesta por la ausencia de diálogo con el Ayuntamiento de Castrillón y su queja por la falta de apoyo de la asociación vecinal de Salinas. Como salinero, gracias Alfredo.
(*) «Dique de la bocana del Puerto de Avilés. Una clara historia de ingeniería marítima», Autoridad Portuaria de Avilés, 2002.