Félix VALLINA
La Coral Avilesina fue la protagonista ayer del programa de conciertos organizado por la Hermandad de Nuestro Padre Jesús de Galiana con motivo de la Semana Santa. La formación, bajo la dirección de Rocío Cuervo Coto, acudió a la iglesia vieja de Sabugo con una selección de diez obras en las que se combinaron la temática religiosa con alguna pieza de carácter profano.
A lo largo del concierto los asistentes disfrutaron de piezas tan destacadas como «Signore delle cime», de Giuseppe de Marzi, una obra compuesta en 1958 que pronto se convirtió en un éxito mundial, fue traducida a 134 idiomas y adaptada para música orquestal. La canción es una oda fúnebre en memoria de un amigo que murió trágicamente en la montaña. Esta pieza forma parte del repertorio de millones de coros a nivel mundial.
Por otro lado, también sonó «A madre de Jesucristo», de Miguel Quirol (sobre un texto de Alfonso X); «Stabat Mater», de Zoltan Kodaly (autor del famoso método que lleva su nombre); «O Salutatis», de Beethoven; «Regina Coeli», de Antonio Lotti; «Paloma Mensajera», de Ruiz Guasch; «Habladme del mar», de Ángel Barja; «Tengo de ponete un ramu», de Benito Lauret; «Señor me cansa la vida», de Juan Antonio García, y «Ojos claros serenos», de Valentín Ruiz Aznar.
La Coral Avilesina supo sacar todo el jugo de un variado programa que se hizo muy ameno para el público asistente.