La sala de profesores de la Escuela de Idiomas de Avilés se convirtió ayer en un rastro improvisado con el fin de recaudar fondos para la Cruz Roja de Avilés. Desde juguetes hasta libros pasando por televisiones o raquetas de tenis sirvieron para hacer realidad una actividad enmarcada dentro de los actos del vigésimo aniversario del centro. Los alumnos de la escuela realizaron las transacciones utilizando los distintos idiomas que se cursan en el centro para practicar al mismo tiempo que desarrollaban una labor solidaria.