La dispepsia, esa gran desconocida

Los facultativos detectan un aumento de trastornos funcionales del intestino relacionados con el estilo y ritmo de vida

11.05.2010 | 10:03

Myriam MANCISIDOR

Los especialistas del servicio de Digestivo del Hospital San Agustín son los únicos de la región que trabajan coordinados con los centros de salud de Atención Primaria, en concreto con nueve de los diez consultorios del área sanitaria avilesina. El responsable de la unidad, el especialista Laureano López Rivas, considera que el trabajo en equipo es «la fórmula ideal» para atender a los pacientes y dar en cualquier caso con los diagnósticos más exactos. «Los médicos de familia son los que mejor conocen a los pacientes: su historial, sus antecedentes, su medicación...», subraya Rivas, que habitualmente se desplaza a los centros de salud para debatir con otros médicos algunos cuadros clínicos. Fruto de la conexión existente entre los facultativos del San Agustín y Atención Primaria, los profesionales conocen mejor las causas que derivan en trastornos digestivos funcionales, la causa más frecuente de consulta en este servicio del Hospital.


Los trastornos funcionales del intestino son un grupo de desórdenes asociados al tracto digestivo que afectan a pacientes cuyas analíticas no demuestran ninguna alteración. «El setenta por ciento de los pacientes que padecen este tipo de trastornos es porque tiene predisposición genética pero también hay que añadir a esto la alimentación, el ritmo de trabajo a turnos, el estrés, el uso de un determinado medicamento...», explica Rivas. El jefe de Digestivo del San Agustín precisa que dentro de los trastornos funcionales del intestino hay además un síndrome cada vez más prevalente: la dispepsia funcional. ¿La causa principal? «El estilo y ritmo de vida».


En España se estima que la prevalencia de los síntomas de dispepsia en la población general es del 28 por ciento y que un porcentaje elevado de personas no acuden al médico y optan por la automedicación. Pero, ¿qué es la dispepsia? De acuerdo a la guía de práctica clínica sobre este trastorno, la dispepsia se define como cualquier dolor localizado en la parte central de la mitad superior del abdomen. Estas molestias pueden estar asociadas a sensación de plenitud, saciedad precoz, distensión, eructos, nauseas o vómitos.


¿Y cuáles son los factores de riesgo para la dispepsia funcional? Los trastornos psicológicos y psiquiátricos se asociación frecuentemente con esta enfermedad. Diversos estudios han mostrado así que existe una asociación entre los diversos problemas de salud mental (ansiedad, depresión, neurosis, estrés crónico, hostilidad, hipocondriasis) y la dispepsia funcional. Los signos y síntomas de alarma son, entre otros, la pérdida de peso significativa no intencionada, los vómitos recurrentes, la disfagia, el sangrado digestivo y la presencia de una masa abdominal palpable. «En ocasiones también se asocia la dispepsia funcional a la fibromialgia, los dolores musculares, las migrañas...», añade López Rivas.


Los tratamientos pasan por la adopción de medidas higiénico-dietéticas y la ingesta de antiácidos, citoprotectores y procinéticos. «Actualmente, en los pacientes con dispepsia funcional también se han de considerar las intervenciones psicosociales y el tratamiento con fármacos antidepresivos», según la guía de práctica clínica. Y Rivas explica: «Este tipo de síndromes con parte genética y parte asociada al estilo de vida nos recuerdan que el ser humano tiene mecanismos de funcionamiento muy finos que en seguida nos dicen que algo no funciona bien».


Al igual que aquejados por dispepsia, por el servicio de Digestivo del Hospital pasan cada día pacientes que padecen la enfermedad de crohn y colitis ulcerosa. Rivas lleva meses colaborando con estos enfermos. «Hemos conseguido que se sede a los pacientes a los que se les practican colonoscopias, hemos creado la primera consulta monográfica de Asturias para esta enfermedad en el San Agustín y ahora vamos a echar a andar la de enfermería», asegura Rivas, que cree que una de las causas de esta enfermedad puede ser la toma de fármacos para evitar infecciones por parásitos que, a su vez, impiden desarrollar el sistema inmunitario. «Cada vez se ven más enfermedades de este tipo, más alergias... es todo por el mismo motivo», recalca el jefe de Digestivo del San Agustín, que un día a la semana y durante una hora también ofrece un número de teléfono a los enfermos para atenderles en caso de que les surja alguna duda médica.

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