Illán GARCÍA
«Primeras, matute y gua», espeta José Bustamante, canica en mano, uno de los antiguos alumnos de la escuela de Bustiello que el próximo día 19 se reunirán con los escolinos que hasta el año 1975 acudieron a este pequeño colegio. Y es que a estos entonces niños que hoy superan la cuarentena les encantaba jugar a las canicas porque, en un principio, los balones escaseaban. «Nos los pinchaba Armando», bromea Paco Cuenca, músico que actuará en la celebración, a la que «no puede faltar nadie».
La escuela de Bustiello fue habilitada como tal en 1960, según sus antiguos alumnos. Este pequeño colegio contaba con unos cincuenta niños que, algunos ya con canas, desean recordar aquellos momentos, buenos y malos, que pasaron en el aula. «De lo que no nos olvidamos fácilmente es de la vara de don Juan del Valle ni de los golpes que nos daba con ella», bromean. Y es que esta cena que se repetirá por tercer año consecutivo sirve además para que los alumnos que antes jugaban a la maza, al balón tiro y al fútbol sobre guijo se pongan al día de cómo van sus respectivas vidas. Algunos de aquellos niños viven incluso fuera de Asturias; como Justina, de la que sólo se recuerda su nombre, que vive en Vigo y que, presumiblemente no faltará a la cita. «El primer año que hicimos la cena apareció de improviso doña Fernanda, la maestra», indica Simón Celis mientras echaba un cigarro sentado en la puerta de la antigua escuela.
La cena será exclusiva para los alumnos, aunque las parejas que lo deseen podrán acercarse al baile que amenizará Cuenca. Las amistades del colegio, dicen estos vecinos de Llaranes, Bustiello y El Cruce, principalmente, nunca se pierden y prueba de ello es que, en la actualidad, algunos son de la misma pandilla. «¿Te acuerdas del bar Cantera, en la Carbonilla? Ahí aprendimos a jugar al futbolín», dice Bustamante después de hacer un control con un balón deshinchado con el que los antiguos alumnos de Bustiello se pusieron a pelotear como si fueran chavales.
Los niños de los años sesenta y setenta, dicen, eran traviesos. «Nos gustaba jugar a las prendas con las niñas, a las que veíamos poco, sólo un rato en el recreo», comentó, entre risas, Paco Cuenca, que explicó además que no hubo clases mixtas hasta quinto curso. Y es que este colegio también fue cuna de políticos. A esta misma escuela acudió la diputada nacional por el PSOE Mariví Monteserín. «Y tenemos dudas de si vino o no la alcaldesa, Pilar Varela; lo que es seguro es que es de Llaranes», señalan
Cuenca y Bustamante se ofrecieron además para organizar «todo el cotarro de la cena» y han puesto a disposición del resto de antiguos alumnos sus números de teléfono (678648160 y 679379279, respectivamente) para inscribirse en esta cena, esperan, multitudinaria.