Amaya P. GIÓN
José Luis Leal Maldonado, ministro de Economía y Hacienda durante el Gobierno de Adolfo Suárez, reivindica la siderurgia como una pieza fundamental para salir de la crisis económica. El ahora presidente de la Fundación de Trabajadores de la Siderurgia Integral (FTSI), que ayer se presentó en Avilés, la cuna de Ensidesa, evitó realizar valoración alguna sobre la crisis más allá de aquello que atañe a la industria del acero. «La siderurgia fue fundamental en el desarrollo industrial del pasado y lo seguirá siendo en el futuro. No es concebible un mundo moderno y en progreso sin su aportación», subrayó.
La Alcaldesa, Pilar Varela, recibió en el consistorio a Leal Maldonado y a los miembros del patronato de la fundación que ha elegido como tercera sede la ciudad que vio nacer a Ensidesa y que tiene además como pilares las localidades de Baracaldo (Vizcaya) y Sagunto (Valencia). La anfitriona explicó al grupo, valiéndose de una fotografía aérea de Avilés, la evolución de la ciudad desde la llegada de «la Fábrica» y el futuro que ahora se vislumbra con el Centro Cultural Internacional Oscar Niemeyer como eje vertebrador.
Una vez en situación, Leal Maldonado presidió la presentación oficial de la Fundación de Trabajadores de la Siderurgia, acompañado por el patrono avilesino Ángel Guido García; el vicepresidente, Francisco Arana, y Astrid López de la Serna, directora-gerente de la entidad.
El presidente explicó que el principal objetivo de esta iniciativa, cuyo nacimiento en Baracaldo apadrinó el Rey don Juan Carlos, pasa por «mantener viva la historia de la siderurgia integral y rendir homenaje a los trabajadores que contribuyeron a su creación y desarrollo». También transmitir esa experiencia y conocimientos a las generaciones jóvenes mediante iniciativas varias, como la formación profesional «en un sentido muy amplio». Entre las actuaciones en las que ya viene trabajando desde hace tiempo la fundación se encuentra la recuperación de la escuela taller de aprendices de Baracaldo y la ayuda a mujeres que se encuentran en una situación laboral difícil para su reinserción.
Uno de los objetivos próximos será apadrinar a jóvenes aprendices en su vida profesional y, a más largo plazo, superar los Pirineos para colaborar con los países más empobrecidos y vinculados a la siderurgia. «En un futuro queremos animar a trabajadores en países en vías de desarrollo por medio de la formación de técnicos y profesionales, ya sea en España o en sus lugares de origen. Pero primero tenemos que consolidarnos en los enclaves de tradición siderúrgica», aclaró el presidente de la fundación.
Lo que no detalló el séquito siderúrgico es el contenido de las actuaciones que se desarrollarán en la sede avilesina, si bien las primeras intenciones pasan porque se ocupe de potenciar la responsabilidad social corporativa. Las otras sedes de la FTSI se han centrado en la promoción de valores empresariales como la seguridad laboral, en el caso del País Vasco, y el diálogo social, en la Comunidad Valenciana.