La Granda (Gozón),
Félix VALLINA
Los españoles son de los europeos que más horas pasan en el trabajo, pero también de los que menos producen. Y la secretaria general de Empleo del Ministerio de Trabajo, Maravillas Rojo sostiene que eso va a cambiar. «Los niveles de productividad tienen un recorrido todavía por hacer, la reforma del Gobierno puede permitir mejorar niveles de flexibilidad en las empresas y por lo tanto de esa productividad. Vamos a tener que trabajar con más intensidad, con más implicación, con más nivel de esfuerzo, porque es tiempo de esfuerzos».
Rojo está convencida de que la reforma laboral aprobada por el Consejo de Ministros va a comenzar a dar sus frutos este mismo año. «Creemos que a lo largo de este año el decreto va a generar mayores niveles de confianza e instrumentos para priorizar el mantenimiento de empleo y para que más personas accedan en mejores condiciones a un contrato indefinido».
Maravillas Rojo, que tomó parte en el I Foro nacional sobre responsabilidad social corporativa que se celebró ayer en La Granda, piensa que la dirección del Gobierno es la correcta. «El número de personas afectadas por expedientes de regulación por suspensión ha crecido sustancialmente en relación con los de extinción. Eso es fruto de la aplicación de incentivos para que las empresas puedan suspender mucho antes de llegar al despido definitivo». La secretaria general de Empleo reconoció que «hay empresas responsables que están haciendo esfuerzos para prescindir del mínimo de empleados posible, pero también es cierto que hay otras que, aprovechando la situación de crisis, no actúan con responsabilidad».
En el mismo foro también participó Carlos Romero, secretario de política sindical de MCA-UGT, aunque su opinión sobre la reforma laboral no coincide con la de Rojo. «Una reforma impuesta nunca ha funcionado y mucho nos tememos que ésta tampoco». El representante sindical no llegó a tachar de «divorcio» la relación actual del Gobierno con los sindicatos, pero no puede negar su enfado. «Lo que se está produciendo es un cambio de actitud por parte del Gobierno que los sindicatos rechazamos y eso lo queremos expresar a través de la huelga general que hemos convocado». Máximo Blanco, secretario de política industrial de la federación de Industria de CC OO, se expresó de forma similar. «El Gobierno no está demostrando responsabilidad social. Las consecuencias de la crisis no se están repartiendo y van dirigidas en un 90 por ciento hacia los trabajadores», señaló. Blanco explicó que «los trabajadores van a notar la reforma sobre todo en las condiciones del despido, y esto es un elemento muy perjudicial. Y no es sólo eso, es que va acompañado de un despido con menos indemnización». El secretario general de la Federación de Industria de CC OO-Asturias, Maximino García, también estuvo presente durante las ponencias en el patio de butacas, pero no desaprovechó su oportunidad de ofrecer su opinión. «Creo que sigue siendo una reforma a gusto del sector empresarial y que no va a generar empleo. Hay empresas que ya están esperando la reforma para convertir en expedientes de extinción aquellos que ahora son de regulación».
«Hay empresas que se aprovechan de la crisis y que no actúan con responsabilidad»
Maravillas Rojo
Secretaria General de Empleo
«Una reforma impuesta nunca ha funcionado y tememos que ahora tampoco»
Carlos Romero
MCA-UGT
«Las consecuencias de la crisis las pagan, en un 90 por ciento, los trabajadores»
Máximo Blanco
CC OO