Raúl GARCÍA
Avilés disfrutó ayer con «La Roja» y también con el rojo de la camiseta con que el campeón olímpico Hicham el Guerrouj corrió por la ciudad. El atleta marroquí vencedor en Atenas 2004 en 1500 y 5000 metros lisos acudió invitado por el Centro Niemeyer. El Guerrouj comenzó su paseo por la ciudad a eso de las doce de la mañana, cuando visitó las instalaciones del complejo deportivo Avilés, en El Quirinal. «Estoy muy agradecido por el recibimiento», manifestó el deportista. La alcaldesa, Pilar Varela, y el concejal de Cultura, Román Antonio Álvarez, ejercieron de anfitriones y le mostraron las instalaciones deportivas que el próximo fin de semana acogerán el Campeonato de España de Atletismo. Pese a estar como en casa, en una pista de atletismo, El Guerrouj no se olvidó del triunfo de la selección española. «Esta victoria es un antes y un después», dijo en alusión al triunfo conseguido por los de Del Bosque. Y añadió: «La actitud del equipo es un ejemplo a seguir».
El Guerrouj destacó, además, que este viaje a Asturias le recordó su primer viaje a la región. En aquella ocasión vino como ganador del Premio Príncipe de Asturias de los Deportes. «Guardo buenos recuerdos de todo el mundo y estoy muy feliz de estar de nuevo aquí», manifestó. También incidió en la importancia que, a su juicio, se le esta dando al deporte en Avilés. «El deporte y la cultura forman la columna vertebral de una nación», sentenció.
La primera parada en el complejo deportivo de El Quirinal fue en la pista de atletismo. En ella estaban jugando varios niños, una parte de ellos voluntarios para el campeonato que se avecina en la ciudad. Los pequeños no perdieron la oportunidad de fotografiarse con el atleta marroquí. La visita prosiguió por el interior de las instalaciones, donde el deportista olímpico se encontró con una gran foto suya celebrando una victoria. Entonces sonrió y plasmó su firma en el retrato. «Nunca pude imaginar que estaría aquí», espetó Varela en alusión a El Guerrouj. La alcaldesa reconoció el «gran valor de su carrera deportiva y la atención que presta a los más desfavorecidos».
Ya por la tarde, el atleta congregó a varias decenas de jóvenes en la plaza España. Todos con camisetas rojas, el color corporativo del Niemeyer. Allí realizó un calentamiento con ellos para después emprender una carrera todos juntos por la ciudad. El Guerrouj destacó el «deber de los padres para que sus hijos hagan deporte». A su modo de ver, el deporte «abre muchas puertas».