La Granda (Gozón), F. V.
El consejero de Economía y Hacienda, Jaime Rabanal, asegura que las empresas asturianas «han hecho un esfuerzo extraordinario en capitalización, en modernización y en innovación, y además han ganado en competitividad». Por eso sostiene que resisten mejor las crisis que las que están asentadas en otras comunidades. «Además están menos endeudadas», añadió el consejero durante la presentación de los cursos de La Granda. Rabanal tiene claro que «la situación económica asturiana, pese a ser difícil, es mejor que en cualquier época reciente de nuestra historia».
No obstante, Rabanal, que compartía mesa con el presidente de la FADE, Severino García Vigón, les envió un mensaje directo a los empresarios. «No tenemos una presión fiscal comparable a la que existe en el resto de la Unión Europea y debemos de ser capaces de mantener los servicios públicos, por lo tanto hay que hablar de impuestos. Una reforma fiscal no significa exactamente subir los impuestos -aunque en algunos casos también va a tener que ser así- se trata de modificar un modelo que se ha quedado anticuado». Blanco y en botella.
Para el consejero de Economía y Hacienda las respuestas contra la recesión del Gobierno Regional «van en la buena dirección». Para él «es necesaria la flexibilidad del mercado y eso requiere no sólo regulación, sino un cambio cultural». Rabanal asegura que «los mercados financieros no resuelven bien la asignación de recursos y eso hace que las empresas tengan dificultades de financiación». Fue rotundo: «Tenemos que ser capaces de resolver ese problema y hacer que cumplan con algo que no están haciendo». El consejero sostiene que la política del ejecutivo regional pasará por «seleccionar bien que inversiones tenemos que hacer a partir de ahora y cuales no».
Vigón, aunque dentro de un ambiente de serenidad y entendimiento, tampoco tuvo pelos en la lengua. El presidente de los empresarios recordó «los peligros de nos ser previsores con los gastos en tiempos de bonanza o los incumplimientos en las infraestructuras pendientes en Asturias». Vigón solicitó que las administraciones hagan frente a la crisis «reduciendo gastos, no afectando a la actividad productiva y sin caer en el recurso fácil de la subida de impuestos, que puede traer consigo una caída de la productividad y una merma con respecto a otras comunidades».