La Peral, E. CAMPO
Una quincena de jóvenes, de edades comprendidas entre los 18 y los 26 años, participará a partir del lunes en un campo de trabajo cuyo objetivo es realizar tareas arqueológicas en la iglesia vieja de La Peral. La arqueóloga Paula Bartolomé, junto al historiador Miguel Cimadevilla, la restauradora Natalia Días y la topógrafa Marta Bartolomé, ya dirigieron una primera fase de la intervención en este templo medieval, de San Jorge de Sargos, apartado del núcleo de población y cubierto por la maleza hasta hace unos meses. Los jóvenes que trabajarán en el yacimiento hasta el 7 de agosto proceden de distintos puntos de España, y acuden al concejo de la mano del Ayuntamiento y del Instituto Asturiano de la Juventud. Se albergarán en el albergue de Sanzadornín.
San Jorge de Sargos, en El Viso, es una iglesia datada en el siglo XII, pero los investigadores no descartan que pueda tener un origen prerrománico. Esa será una de las líneas de trabajo, junto a la distribución interior de los espacios del templo y la necrópolis aneja. Los participantes en el campo de trabajo participarán en talleres de lavado de materiales arqueológicos, así como en la clasificación e inventario de materiales arqueológicos.
Además también habrá tiempo para las actividades culturales y etnológicas, con itinerarios y visitas culturales, y también para las actividades de animación, como talleres, veladas y juegos.
Uno de los retos que se plantea el equipo investigador es despejar las fechas de construcción y de traslado a la nueva iglesia. Otro, encajar las piezas que no parecen concordar con las hipótesis sobre la mesa. Porque si el edificio pertenece a la época románica, es difícil explicar un elemento, el de arranque de las pechinas .
También suponen un interrogante los restos humanos -parte de un fémur, una tibia y un peroné- hallados prácticamente al nivel de la superficie, junto a un altar lateral.