La Granda (Gozón),
Myriam MANCISIDOR
«La administración pública debe dejar de ser una traba para ser un elemento que facilite el desarrollo económico y la implantación de nuevas empresas», sentenció ayer la consejera de Administraciones Públicas y portavoz del Gobierno, Ana Rosa Migoya, poco antes de ofrecer una conferencia enmarcada en el primer curso de verano de La Granda que este año está dedicado a los retos empresariales ante las reformas necesarias en la coyuntura económica actual. Migoya avanzó, en este sentido, que el Principado pretende reducir en un treinta por ciento las cargas administrativas que soportan las empresas asturianas al cumplir con ciertas obligaciones. La consejera puso como ejemplo la solicitud de licencias, autorizaciones, certificados, permisos... «El papel de las administraciones debe ser de dinamizadores de la economía pero también de facilitadores del desarrollo económico», sentenció.
Ana Rosa Migoya hizo así alusión a una directiva europea para 2012. «El objetivo que se marcó desde la Unión Europa fue asumido por el Gobierno de España y nosotros, aquí en Asturias, lo hemos adoptado. Por este motivo vamos a impulsar esa reducción de cargas», manifestó. Y explicó: «Ya estamos trabajando con la FADE (Federación Asturiana de Empresarios) para diagnosticar qué volumen de carga administrativa tienen las empresas y ver las posibilidades de reducción». En total, recalcó la consejera, doscientas empresas participarán en el diseño de este programa que tiene como fin reducir los costes económicos de las empresas en sus obligaciones con la Administración.
Hace año un año, precisamente, el presidente de Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, cifró en 500 millones de euros el ahorro de las empresas de acuerdo a la medición de 87 iniciativas que habían ofrecido distintos departamentos ministeriales para reducir las cargas administrativas. En Asturias, la merma de estos costes económicos para las empresas se podrá llevar a cabo, según Migoya, gracias al «enorme esfuerzo inversor en nuevas tecnologías» para que el Principado y los asturianos puedan interrelacionar de forma ágil y sencilla.
Migoya aprovechó también su visita a La Granda para hacer alusión al enfrentamiento interno que, supuestamente, vive el PP con respecto a la posible candidatura del ex ministro Francisco Álvarez-Cascos a la presidencia regional. «Como portavoz del Gobierno no debo entrar en una cuestión interna del Partido Popular que ellos tendrán que resolver», dijo, pero añadió: «No obstante, la sociedad sabe cuáles son los partidos políticos responsables, serios, que elaboran sus procesos con muchísimo rigor y pensando siempre en el interés general de Asturias. También saben que otros partidos no ofrecen estas garantías». Ana Rosa Migoya precisó a su vez que los asturianos «son muy inteligentes y saben tomar buena nota y sacar una lectura extraordinaria de lo que sucede en el PP».