A. P. G.
La Cofradía del Colesterol cerró ayer su programa de actos de 2010 con la entrega a Francisco Alonso Colinas del galardón «Abuelo del colesterol bueno» de 2010, un premio que reconoce a aquellas personas que residen en el concejo desde hace largos años y que conservan una calidad de vida envidiable. Alonso Colinas, leonés de nacimiento, recibió el premio tan solo un día después de cumplir 96 años en la escalinata del edificio consistorial. El homenajeado dijo que su vida «fue fastidiadísima», refiriéndose a los años de la Guerra Civil y al hambre de aquellos tiempos. «Hoy no va a pasar hambre», le respondió el cofrade Carlos Guardado, para a continuación entregar a Colinas varios regalos, entre ellos un bollo de Pascua y unas «galletas de vida» de maíz y chocolate elaboradas por el maestro pastelero Miguel Sierra. La concejala de Servicios Sociales, Purificación García (IU), le entregó un libro sobre la Historia de Avilés, una historia de la que forma parte el propio galardonado.