MYRIAM MANCISIDOR
Son voluntarios, trabajan en silencio y siempre con una meta: construir una sociedad más justa y más humana. Con su labor, decenas de personas sonríen cada día. Son donantes de tiempo y solidarios por vocación. La asociación Astur-Galaica Santiago Apóstol, los colectivos de Esclerosis Múltiple y Parkinson Asturias más José Luis Menéndez Suárez y Ramón Fernández Suárez-Valdés son ejemplo de voluntariado. De ahí que la mesa de selección acordara concederles el premio a la Labor Voluntaria 2010, un galardón que desde hace seis años entrega el Ayuntamiento de Avilés a aquellas personas o entidades que han decidido hacer de su vida un bastón para el más necesitado. «Reconocemos la labor voluntaria de estas personas que trabajan siempre con la necesidad de unir y de compartir», manifestó el concejal de Participación Ciudadana, Teófilo Rodríguez, antes de otorgar los galardones.
La gala de entrega de los premios a la Labor Voluntaria comenzó a las siete en punto de la tarde en la Casa municipal de Cultura de Avilés con la actuación del coro «Contracanto». Luego, Rodríguez dedicó unas palabras a los asistentes al acto en nombre de la Alcaldesa avilesina. «El mayor valor de los voluntarios es que se identifican con los demás, se ponen en la piel de otras personas, escuchan y miran», dijo el edil. Tras su discurso, el protagonismo lo acapararon los galardonados.
La Asociación Astur-Galaica Santiago Apóstol de Avilés, creada en mayo de 1994 por José María Clero y nueve socios más, recibió el premio a la Labor Voluntaria con proyección fuera de Avilés. El colectivo agradeció el galardón. Y sin muestras de cansancio pese a que el domingo, día 28, los integrantes de esta asociación culminaron el Camino que empezaron en febrero en la catedral de Santiago, donde realizaron una ofrenda al Apóstol. La Asociación Asturiana de Esclerosis Múltiple y el colectivo Parkinson Asturias también agradecieron el galardón, que se corresponde a muchos años de lucha en favor de los enfermos y de sus familiares. «Esperamos que este galardón contribuya a dar a conocer más ambas enfermedades», manifestó Teófilo Rodríguez.
El premio a la Labor Voluntaria individual recayó a su vez en José Luis Menéndez Suárez y Ramón Fernández Suárez-Valdés. Ambos colaboran desde hace más de una década con distintos colectivos de la ciudad y son conocidos, entre otras cosas, por cocinar paellas sin ánimo de lucro a aquellas entidades que así se lo solicitan. A cambio reciben, aseguran, «engrandecimiento». «Es mucho más lo que recibimos que lo que damos, nuestra misión es la convivencia que no es más que convivir con los demás», manifestaron los galardonados que, al igual que el resto de premiados, se llevaron sonoros aplausos. Ellos respondieron con gracias. Son solidarios de pura cepa.