Myriam MANCISIDOR
Prepárense. Vuelven días de terror. Los activistas carnavaleros tienen previsto iniciar una gran revolución antroxera, aunque sin violencia. El máximo castigo lo recibirán aquellos que osen a salir de casa sin disfraz. Y el tiempo apremia: faltan cincuenta días para la gran fecha y el pueblo ya está armado con pólvora de jarana. La «Toma de la Pastilla» -en alusión a la Toma de la Bastilla de la Revolución Francesa, tema del próximo carnaval- se celebró ayer. La promovió la cofradía del Santo Entierro de la Sardina, que caldeó los ánimos del Antroxu dando a conocer su resentimiento dirigido hacia los privilegios de los nobles y el dominio de la vida pública por parte de una ambiciosa clase profesional y comerciante.
De ahí que los del Santo Entierro lucieran ayer en El Parche una pancarta con cuatro imágenes que presentaron como Caspoleón (el ex ministro Álvarez-Cascos), Madame Annette (la concejal de Festejos, Ana Hevia), Rubenspierre (el técnico de festejos, Rubén Arias) y Pilar Antoniette (la alcaldesa, Pilar Varela). Advirtieron durante el acto de que «batallones enteros de personas se suman cada día a la Toma de la Pastilla». «Pastillas de Viagra, para el colesterol, sintrón, aspirina, anfetas... Cada día somos más», precisaron. Así que ojo al dato, el carnaval promete. La revolución antroxera ya está en la calle a cincuenta días vista y los instigadores claman por la participación. Y la transgresión.
Los del Santo Entierro, que ayer contaron con el apoyo de «Los Haique» (Reyes del Goxu de 2010) vestidos de momias, animaron El Parche con sones de gaita, disfraces variopintos y pelucas de tercer uso al tiempo que repartían «La Parrochina», el órgano de expresión de estos revolucionarios que cada año festejan la llegada del Antroxu cuando faltan cien días para su celebración. El que avisa no es traidor. Así ningún castigado por los antroxeros podrá decir aquello que pronunció Luis XVI antes de ser ejecutado: «Pueblo de Francia, muero inocente».