Piedras Blancas,
Inés MONTES
El centro cultural Valey de Piedras Blancas abrió ayer sus puertas cuando se cumplen cuatro años del derribo de la antigua Casa de Cultura. El presidente del Principado, Vicente Álvarez Areces; la Alcaldesa de Castrillón, Ángela Vallina; las consejeras de Cultura y Turismo y de Bienestar Social y Vivienda, Mercedes Álvarez y Noemí Martín; y el viceconsejero de Promoción Cultural y Política Lingüística, Jorge Fernández León, junto al resto de los invitados hasta completar las 408 plazas de aforo del auditorio, fueron recibidos en la plaza de Europa por los sones de la Banda de Gaitas de Castrillón, que acompañó a las autoridades durante el descubrimiento de una placa conmemorativa en la fachada sur del edificio.
La Alcaldesa definió el Valey como «patrimonio de todos los castrillonenses, porque ha sido concebido por y para ellos» y calificó la jornada de ayer de «día histórico para el concejo». «El Valey nos va a permitir afrontar nuevos retos culturales en este municipio donde tantas entidades trabajan en todos los ámbitos de la cultura», afirmó. Álvarez Areces aprovechó para detallar el presupuesto regional para el año en curso y destacó la importancia de centros como el Valey o el Niemeyer para la comarca. «Estos centros trascienden a lo local. Es evidente que el Niemeyer tiene una orientación internacional, pero el Valey es uno de los centros culturales más importantes de Asturias. Avilés se convierte en un territorio donde el pasado industrial conecta con un presente cultural innovador», señaló.
Areces y Vallina inauguraron la exposición «Rastros e Indicios» en la que ha colaborado La Laboral de Gijón antes del inicio de «Nos queda la zarzuela», con libreto de A. Arnel y producida por el Patronato Municipal de Actividades Culturales de Castrillón (PMAC) con un coste de unos 50.000 euros. El barítono castrillonense David Menéndez protagonizó el evento musical con el acompañamiento de la Orquesta Sinfónica del Principado de Asturias (OSPA) y del Coro Capilla Polifónica Ciudad de Oviedo.
El Valey, desde su gestación hasta hoy, ha pasado por épocas polémicas con paralizaciones de obra incluidas. El proyecto, del arquitecto Jovino Martínez Sierra, se adjudicó en junio de 2006 a la empresa Acciona estando al frente del gobierno municipal de Castrillón el PP. El coste de la obra ascendía a seis millones de euros. En febrero de 2007 se derribó la antigua Casa de la Juventud, ya que el nuevo edificio se levantó en la parcela de 1.600 metros que ocupaba. Tras las elecciones municipales de 2007, IU y PSOE llegan al gobierno local y a los pocos meses surgió el mayor escollo del proyecto: se hizo necesario utilizar el sistema de micropilotaje para la cimenta; esto encareció el coste en 600.000 euros. Finalmente, las obras se reanudaron en febrero de 2009 y Acciona entregó las llaves del inmueble al Ayuntamiento pasado 8 de octubre. Los seis millones iniciales fueron financiados a partes iguales por el Principado y Castrillón. El municipio aportó casi otro millón de euros para el equipamiento audiovisual, el mobiliario y el resto de los elementos del Valey.