T. CEMBRANOS / E. CAMPO
Electoralista y en el aire porque no hay dinero para acometer las obras. Así ven los partidos de la oposición y también IU el plan para acondicionar las entradas a la ciudad y el corredor de la ría por Llano Ponte, que presentaron los socialistas esta semana y que tiene un presupuesto de 26 millones de euros (29 si se suman dos nuevos carriles bici). El objetivo es mejorar los accesos a la ciudad por la AS 17, la AS 19 y la N-632, y también impulsar la recuperación de la fachada marítima de la ciudad.
El portavoz del PP, Constantino Álvarez, fue uno de los más acerados en las críticas, y considera que el proyecto no tiene ninguna garantía ni credibilidad. «A dos meses de las elecciones, un estudio más se suma a los numerosos que lleva esta ciudad encima. Valdría si fuera acomopañado de un planteamiento más serio, pero si detrás no hay nada, no tiene credibilidad». La pregunta que plantea el portavoz y candidato es de dónde se sacan los 30 millones necesarios para hacer las mejoras, en pleno estrangulamiento económico por la crisis.
Pero aparte, otra cosa que llama la atención son los olvidos. «En esta ciudad también se entra por La Carriona y por Valliniello, dos carreteras autonómicas que dejan mucho que desear. Y una además está llamada a ser el enlace con la Autovía del Cantábrico». Por eso Álvarez critica que el trabajo de los técnicos y el asesoramiento externo hayan estado dirigidos por unas directrices políticas que se han olvidado de algunas prioridades en el concejo.
Un despropósito más de los que ve Constantino Álvarez en el plan de obras es que «no contempla la eliminación de la barrera ferroviaria», por lo que, si se materializa la supresión de las vías, este trabajo será «papel mojado». «Tendríamos que plantearnos algo parecido al bulevar de entrada que figuraba en el estudio de Metrópoli. Nos están tomando el pelo». Por último señaló que el plan de fachadas para recuperar la fachada marítima no es suficiente para recuperar los edificios en ruinas, ya que se limita a una línea de ayudas para los exteriores de los inmuebles. «El Ayuntamiento tiene que exigir el deber de conservación y mantenimiento, y no sólo aquí, sino también hasta en la propia plaza de España o en el tapón de Galiana». En resumen, los populares ven «demasiados olvidos» y miran con escepticismo. «Y la solicitud de la transferencia de la N-632 a Fomento, ya tenía que haberse hecho hace años».
Al portavoz de IU, Fernando Díaz Rañón, el estudio le parece necesario y correcto, aunque le suena «un poco raro» que se presente justo dos meses antes de las elecciones. «Podían haberlo planteado hace un año, ahora la Alcaldesa aprovechó la coyuntura», indicó el edil. Es más, añadió, ahora no parece el mejor momento para plantear una actuación que ronda los 26 millones de euros, mientras que un tiempo atrás podría haber sido asumible. «El dinero lo había en 2009 y se prefirió amortizar deuda. Hubiera sido el momento idóneo para haber lanzado esta actuación», afirmó en alusión al canon del agua.
Lo que Rañón tiene claro es que el plan para acondicionar las entrdas de la ciudad requerirá mucho tiempo, y que también tiene carencias. «Las soluciones que se plantean para carriles bici no son buenas. Creo que los coches no pueden estar cruzando la carretera». También considera que se debería de apostar por liberar de tráfico Llano Ponte, habilitando un carril de ida y otro de vuelta en El Muelle. «Habría que hacer un esfuerzo ahí, Llano Ponte ganaría muchísimo», aseguró.
La Alcaldesa, Pilar Varela, afirmó al presentar el plan que se trata del estudio que Avilés necesitaba para poder acometer las intervenciones con criterios homogénicos, sabiendo cuánto cuestan las obras, y con una fragmentación por sectores que facilita la ejecución de los proyectos. También indicó que el objetivo es dotar de uniformidad urbana a todo el concejo, y advirtió que tendrán que pasar varios años hasta que se ejecuten todas las obras. El horizonte temporal que se estima es el de una década, aproximadamente.