-¿Con qué idea le gustaría que se marchasen los asistentes al congreso sobre el cáncer que hoy se inaugura en Avilés?
-Pues que ya sea uno ciudadano, político, científico o periodista, todos podemos contribuir para hacer prevención primaria del cáncer, y eso es muy importante para frenar su avance. Aproximadamente el 19 por ciento del total de cánceres podrían ser evitados. Esto significa un estímulo enorme, porque supone que podrían evitarse 1,3 millones de muertes por cáncer al año.
-¿En qué punto está la batalla contra esta enfermedad?
-Este congreso se concentra en la prevención, en lo que podemos hacer para evitar tener esa enfermedad, pero los avances oncológicos en los últimos años han sido notables.
-En general se conocen las causas que favorecen el desarrollo del cáncer y, no obstante, jugamos a la ruleta rusa con ellas. ¿Cómo interpreta ese hecho?
-Bueno, ¡el caso del tabaco! Llevamos 50 años advirtiendo sin mayores resultados de la relación causa-efecto entre el tabaco y el cáncer y yo no estoy dispuesta a que pasen otros 50. Eso es inaceptable, hay que hacer una seria llamada de atención al respecto y moverse.
-¿La parecen suficientes las medidas del Gobierno español para limitar los espacios donde se puede fumar?
-En salud pública a mí nunca nada me parece suficiente, lo que sí admito es que son importantísimas.
-¿Cabe pensar en una prohibición total del tabaco como «veneno» que es?
-No es eso, el tabaco es un caso de sensibilización, de calidad de vida y de sentido común. Yo no quiero luchar contra el humo, que fume quien quiera, pero que no nos llenen luego los hospitales de cánceres.
-El F.C. Barcelona se plantea prohibir fumar en el Nou Camp. ¿Apoya la moción?
-Como posicionamiento general, estoy a favor de cualquier medida de salud pública. Son gestos simbólicos que tienen un valor disuasorio, ejemplarizante, estimulante? Además, el deporte no encaja muy bien con el tabaco, ¿verdad?
-Al respecto de la alimentación, ¿tienen fundamento científico los tópicos que nos hablan de alimentos anticancerígenos?
-La clave es llevar una alimentación variada abundante en frutas y verduras; eso tiene «antitodo» y ayuda a llevar una vida saludable. Los supuestos efectos anticancerígenos de ciertos alimentos no son falsos, pero habría que comer cantidades tan enormes de los mismos...
-Usted, natural de la Cuenca, ¿ya ha asumido que el carbón no tiene futuro?
-Soy muy consciente: ni aquí ni en China, el principal consumidor mundial. Desde el punto de vista de la salud, el carbón es una mala fuente de energía.