V. M.
La papeleta electoral se gana en estos comicios en el «cuerpo a cuerpo». Así lo cree la mayoría de los partidos que concurren a las elecciones en Avilés. La diversidad de siglas que concurren y la pugna entre derecha e izquierda por lograr mayorías ha obligado a los candidatos a pisar la calle más que nunca y a dejar los mítines como un mero recurso doméstico. «Apenas hay ambiente de movilización en la calle», reconoce un dirigente: «Sólo Foro Asturias logra llenar en sus discursos», admite.
Los socialistas centran su campaña en encuentros sectoriales protagonizados por su candidata, Pilar Varela, y en el callejeo. Esta semana tienen previsto iniciar el «puerta a puerta». «El PSOE de Avilés es una de las agrupaciones de Asturias que más visitas directas realizan», aseguran los socialistas. «Es una oportunidad de acercarse al votante y conocer de su boca sus inquietudes, lo que les parece bien o mal», recalcan, «y que además gusta a los candidatos». En el PSOE son conscientes de que la campaña comienza remolona y confían en que el mitin de ayer en Gijón con José Luis Rodríguez Zapatero haya inyectado entusiasmo a la militancia para movilizarla. La abstención es, justamente, el principal enemigo electoral de los socialistas. De ahí que ante la ola nacional favorable al PP y la entrada de Foro Asturias en la campaña el PSOE ponga énfasis en el discurso directo.
El PP avilesino ha tomado decisiones inéditas. El candidato local, Constantino Álvarez, ha optado por no aparecer en las clásicas banderolas y limitarse a los grandes carteles: «Las ideas hay que expresarlas cara a cara con la gente», señalan en el PP. Los populares basan su campaña en encuentros sectoriales y presencia en las calles: «Los mítines ya están en los telediarios, en los periódicos; se necesita más contacto personal», asegura un dirigente popular. El «cuerpo a cuerpo» con el elector permite, además, «clarificar las opciones y que el votante no se despiste ante la presencia de nuevas siglas», principalmente Foro Asturias, adonde el PP teme que se escapen muchos votos. La charla con el elector permite también lanzar con menos remilgos la llamada al voto útil.
En Izquierda Unida, por su parte, sacan pecho de la campaña callejera: «Eso siempre ha sido una seña de identidad de nuestro partido», aseguran en la coalición. Su candidato, Alejandro Cueli, proviene del asociacionismo vecinal y ha sido el rostro de la movilización contra el cambio de gestión del agua. IU quiere recoger esa siembra.
Por distintas razones, los partidos marcan en sus agendas de campaña cualquier acto con afluencia de público, aunque sea ajeno a la actividad política. Y, una vez allí, sólo cabe convencer y mostrar la mejor cara. Con tanta incertidumbre, cada voto cuenta.