Myriam MANCISIDOR
Se trata de una Asociación Coral centenaria, la Avilesina. Cuarenta voces mixtas que sobre el escenario combinan veteranía e ilusión. Trabajan bajo la batuta de Elena Baigorriz y allá donde van dan la nota, la mejor. Prueba de ello es el segundo premio obtenido recientemente en la XIX edición del concurso «Ciudad de Oviedo» patrocinado por LA NUEVA ESPAÑA. El galardón, pese a su calidad, es el primero que reciben desde hace una década. ¿El motivo? Un paréntesis en la participación de certámenes porque, como asegura Baigorri, los anteriores directores no estaban por la labor. Para la directora de la Coral Avilesina -ya ejerció como maestra de la agrupación entre 1986 y 1996- el nuevo galardón se traduce en una dosis de ánimo para los integrantes del coro.
«En esta última etapa llevo nueve meses y todos los cambios de director son duros porque cada maestrillo tiene su librillo. Creo que el premio ha quitado a la coral el gusanillo tras tanto tiempo sin premios, esa espinita clavada... Pero ahora hay que esperar, el regocijo debe durar una temporada larga porque no soy muy partidaria de participar en concursos», manifiesta Elena Baigorriz, que a punto de cumplir cincuenta años lleva desde los siete ligada a la música. «Defiendo un pro corporativismo musical que no existe entre las corales, hay demasiada piquilla. Y no lo entiendo porque trabajamos con los sentimientos», añade.
La intención de Baigorriz es que la Coral Avilesina lleve como hasta ahora el nombre de la ciudad por toda España. El calendario ya lo tienen completo hasta septiembre. Y entre sus proyectos, la directora se plantea organizar un concierto en el que participen todos los coros de Avilés. «Desde hace dos años dirijo también a Amigos de Sabugo y me encantaría que todos los coros nos uniéramos para ofrecer un concierto en el que también participara la Banda de Música. Avilés es cuna de músicos y no sé porque estamos tan distanciados. Podríamos preparar unos temas y aprovechar el Niemeyer como escenario», propone. Y plantea: «Ahí está el mensaje, es un llamamiento».
Otro mensaje de Baigorriz: la necesidad de captar nuevas voces para la Coral Avilesina. «Con voces jóvenes conseguiríamos una combinación perfecta, equilibrio. Además con más voces se pueden hacer obras que requieren un número importante de músicos», explica. Los ensayos, para los interesados, se celebran los lunes y miércoles de ocho a nueve y media de la noche. ¿El calendario de actuaciones? El día 27 en el Valey (Piedras Blancas), el 6 de agosto en Santoña (Cantabria) y, entre otros eventos, un buen número de bodas que amenizará la Coral Avilesina con sus voces. Entre la programación destaca además del certamen «Villa de Avilés», organizado por la propia agrupación desde 1984.
«La Coral siempre ha paseado el nombre de Avilés dejando un recuerdo muy grato. Es un coro amateur con gran nivel», sentencia Elena Baigorri. Dice además que el repertorio de esta agrupación ha variado mucho con el paso de los años. «Antes el repertorio era muy limitado, había una serie de obras escritas para coro y de ahí no se podía salir. Ahora cualquier tema se versionea, la música es universal y la Coral Avilesina un ejemplo de músicos decididos», concluye la directora de esta agrupación que en su día se atrevió con la ópera «Don Pasquale» de Donizzetti y el estreno nacional de la zarzuela cubana «Cecilia Valdés».