La disputa sobre la legalidad de los últimos cambios estatutarios introducidos en la fundación del Centro Niemeyer, a finales del anterior mandato, protagonizó parte del cruce de consideraciones entre el consejero de Cultura, Emilio Marcos Vallaure, y Álvaro Álvarez, diputado socialista. Vallaure sostuvo que al menos la última modificación, realizada con un Gobierno en funciones (el día 14 de junio), no era legal. «Si usted no estaba conforme con las modificaciones podría haber intentado modificarlas, pero no es usted quien tiene que decidir si son o no legales», le contestó Álvarez. Vallaure, a su vez, repuso: «Efectivamente, queremos evitar entrar en cuestiones legales y no poner en manos de la justicia ese hecho; creo que sería negativo para el centro. Además ellos (por la fundación) podrían defenderse legalmente y también sería malo. La Alcaldesa de Avilés y yo compartimos esa postura». Una apelación a los tribunales podría enquistar el problema y demorar su resolución.
En cualquier caso, toda vez que Álvarez le acusó de irresponsabilidad por hacer público un informe provisional de Intervención sobre las cuentas del Niemeyer, Vallaure repuso que las modificaciones estatutarias son «un acto mucho más grave». «La trasnparencia en la gestión es un pilar fundamental. La Intervención del Principado está en la misma dirección que la auditoría privada. Y si después, tras la presentación de las facturas, el control sale positivo, pues estupendo; no es daño sino transparencia», aseguró. «Han entrado como un elefante en una cacharrería y no parecen haber sido conscientes del daño», le diría luego el diputado socialista Vicente Herranz.
En su interrogatorio, Álvaro Álvarez quiso saber si Vallaure se había reunido con los gerentes de la fundación. «Para qué, si no sé qué pito voy a tocar allí, ni yo ni el Gobierno. Cuando tengamos la representación que tengamos que tener, una vez que se hagan las auditorías, me reuniré», indicó. En varios momentos de la comparecencia dejó claro su distancia respecto a los gestores, subrayando el hecho de que nadie le presentó la programación.
Por último, el consejero también indicó el camino a seguir: «Esto se desbloqeua con una reunióin con la señora alcaldesa, con la convocatoria de un patronato y con la negociación y consenso para salir del impás. Pero que no nos fuercen a ceder o a no ceder ni a la programación...» dijo crípiticamente.