E. C.
Corazones de flores sobre el escenario de la Casa de Cultura ambientaron ayer la ceremonia de entrega de los premios de la Cofradía del Colesterol, que llegaron ya a su 12ª. edición. El psiquiatra José Estévez Bravo, el cocinero José Antonio Alonso, el escritor Alberto del Río, el farmacólogo Juan Tamargo y el periodista Luis del Olmo fueron recibiendo sus galardones -tras escuchar las glosas- entre los aplausos de un público presidido por la alcaldesa de Avilés, Pilar Varela.
Ella fue la encargada de entregar el último de los premios, el destinado a Del Olmo, de quien el también periodista Faustino Fernández destacó su «obsesión por que nunca venza la rutina, por que cada mañana tenga una música distinta, por que comunicar también es sorprender y huir de lo previsible». El aludido, de buen humor, se consideró merecedor del premio por lo bien que tiene el colesterol, según le dice su médico. «Ese buen colesterol me permitirá estar otros diez años en el micrófono», aseguró. Y prometió colocar el galardón sobre su piano, junto al aparato de radio «más hermoso» de todos los de su colección.
Durante la ceremonia se produjeron varias alusiones al conflicto que envuelve al Centro Niemeyer. Una fue la de Faustino Fernández: «Viva el Centro Niemeyer y se arregle todo». Otra, la del propio Luis del Olmo: «Cuente conmigo el Niemeyer. Desde aquí les digo a los asturianos que un Centro Internacional Cultural Oscar Niemeyer no se puede dejar en el olvido de nadie».
Los aplausos, ayer, fueron para los divulgadores y profesionales de la vida saludable.