S. FERNÁNDEZ
Desde tiempo inmemorial en Japón se reduce la naturaleza al tamaño de una bandeja. Saturo Satoh, el nuevo embajador del Imperio del Sol Naciente, alabó ayer en el Centro Niemeyer de Avilés la labor del Club de Bonsáis del Principado de Asturias (CBPA), que organiza la quinta exposición regional de este particular modo de moldear los árboles. Satoh confesó: «Este acto supone mi primera participación pública en un acto cultural: hace apenas una semana que soy embajador», aseguró. La muestra está abierta desde ayer y hasta el próximo día 1 de noviembre.
Saturo Satoh aprovechó su estancia en Avilés para agradecer la concesión del premio «Príncipe de Asturias» de la Concordia a los héroes de Fukushima. «Consideramos que este galardón es la máxima expresión de solidaridad de España con el pueblo de Japón», aseguró Satoh ante los periodistas, minutos antes de recorrer la muestra de bonsáis que se exhibe en el Niemeyer (edificio de servicios múltiples, la cúpula y en los bajos de la marquesina que cruza la plaza).
Sobre la situación actual de Fukushima el embajador aseguró: «En pocas palabras: se ha restablecido la normalidad». Fukushima es el epicentro del tsunami que asoló el norte de Japón este pasado marzo: «Se están realizando trabajos de construcción en la zona», añadió. «Pero visiten Japón: es un país seguro, ya no hay problemas».
Satoh conoció España hace treinta años (entonces aprendió español): «Vengo observando un nivel de desarrollo muy alto, muchos cambios desde entonces».