30 de abril de 2012
30.04.2012

Las empresas auxiliares de Alcoa respiran gracias al plan de mantenimiento pactado

Ninguna de las compañías del montaje que sirven en la planta de San Balandrán prevé de forma inmediata regular a sus respectivas plantillas

28.02.2012 | 04:57
Movilizaciones en Alcoa.

Saúl FERNÁNDEZ

Las empresas auxiliares dependen, sobre todo, del aire que corra en las compañías principales. Cuando los vientos son óptimos, el trabajo en el sector del montaje también es óptimo. O, al menos, continuado. El sector del montaje se dedica, principalmente, al mantenimiento metalmecánico de las máquinas productoras de las multinacionales. La parada prevista en Alcoa a partir del próximo mes de abril dará un respiro a la industria auxiliar. O esto es, al menos, lo que esperan los representantes sindicales consultados. «El ERE que pactaron en Madrid traía consigo un plan de inversiones, reparaciones y mantenimiento en la planta de San Balandrán», confirmaron las mismas fuentes. «De hecho, ninguna de las empresas que sirve a Alcoa tiene entre sus planes, por el momento, regular a sus plantillas», añadieron.


Los acuerdos de Alcoa afectan a 120 trabajadores de cinco compañías: Montrasa Maessa, Imasa, Isastur, Jofrasa, CBP y una empresa del sector de la seguridad. Las compañías auxiliares hacen trabajos de montajes, limpieza industrial, transporte y labores de vigilancia. Estas compañías acordaron con Alcoa mantener su colaboración hasta finales de 2013 (a imagen y semejanza de los acuerdos de Oviedo de la gran siderurgia). El Principado tiene encomendada la labor de vigilar y garantizar el desarrollo óptimo de los acuerdos.


Los primeros acuerdos de Alcoa son de hace ocho años. La multinacional, las empresas, los sindicatos y el Principado dispusieron organizar el sector de las compañías metalúrgicas que se encargan del mantenimiento de las instalaciones de la compañía principal. El éxito obtenido en Ensidesa (actual Arcelor) llevó a las partes implicadas a buscar un pacto similar para aluminera.


Los trabajadores de la industria del montaje habían manifestado su preocupación ante la decisión de la dirección mundial de Alcoa de dejar en la mitad las producciones de sus fábricas de Avilés y La Coruña (esto sucedió a comienzos de este año). Los representantes sindicales de la planta de San Balandrán negociaron con la dirección una regulación de empleo asociada a un plan de inversiones (el modo más claro de confirmar la continuidad de la empresa en Avilés, dijeron). La compañía se comprometió a ello y los sindicatos firmaron un preacuerdo negociado en Madrid y apoyado por las distintas asambleas de trabajadores de la planta. O sea, aunque la compañía no declaró tajantamente un compromiso a largo plazo, sí que lo hizo a medio. La compañía no ve otro escenario de futuro que seguir produciendo a partir del próximo año.


Las reparaciones principales que se llevarán a cabo en las instalaciones avilesinas de Alcoa se harán en las cubas electrolíticas. La parada de la producción obliga a un mantenimiento de primer orden, significativamente en el apartado de los refractarios. Esto, sin embargo, no significa que las labores de reparación corran sólo de la cuenta de las auxiliares. Los trabajasdores de la aluminera tendrán también encomendadas labores de mantenimiento desde la puesta en marcha del nuevo expediente de regulación de empleo (ERE). Alcoa ya vivió una regulación de empleo el pasado año 2010 como consecuencia de las inundaciones del mes de junio.

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