Cuando Tagore llegó al aula de Laviana

Los alumnos de la antigua escuela homenajean a Salvador González, maestro rural en los años sesenta

26.03.2012 | 05:47
Foto de familia de los ex alumnos de la escuela rural con Salvador González (tercero por la derecha, sentado).
Foto de familia de los ex alumnos de la escuela rural con Salvador González (tercero por la derecha, sentado).

Laviana,


Illán GARCÍA


Rabindranath Tagore fue el primer no europeo en alzarse con el premio Nobel de Literatura en 1913. Este poeta, aparentemente, poco tiene que ver con Gozón, sin embargo, cuando Salvador González fue el maestro de la escuela rural de Laviana, allá por los años sesenta, «todos los niños sabían quién era», afirma el docente ya jubilado. Los alumnos que recibían las lecciones de este maestro leonés le decidieron hacer un homenaje cincuenta años después con una comida, que se celebró hace una semana en la parroquia. En los años sesenta, recuerda González, en Laviana «no había más que charcos y barro y apenas pasaba el autobús». «Cuando empecé a dar clases, tuve que ir en lancha desde Avilés a San Juan de Nieva», señala este enamorado de la poesía de Tagore y de tantos otros poetas como Lorca o Miguel Hernández.


«En el encerado pinté un retrato de Rabindranath Tagore con tizas y con un lapicero le puse las pupilas para que todos los niños conocieran a este poeta que llegó a librarse de la censura», señala el maestro jubilado, que recuerda además que se compró un libro del escritor indio en la ya desaparecida librería Ragel de León para mostrárselo a sus alumnos asturianos.


Salvador González fue uno de esos profesores rurales que prefería divertirse con alumnos antes de recurrir al tortazo. «Los alumnos se portaban bien, hacían alguna trastada, pero no dejaban de ser cosas de la edad», apunta. En estas aulas había niños desde los seis a los catorce años y, según González, había veces que era díficil sacar adelante las clases.


Durante la comida a la que asistieron dieciocho alumnos se leyeron poemas alusivos a la figura del maestro de Celaya y Machado y también hubo momentos para los regalos. «La emoción fue por dentro», destaca el maestro, que recibió de manos de sus alumnos un ejemplar firmado por cada uno de los 18 asistentes a la comida de la Enciclopedia Álvarez, manual que utilizaba González en aquellos años para impartir sus clases. Después de tantos años, el cariño de los alumnos al profesor es recíproco. «Ellos se acordaban de mí y yo de ellos y eso que han pasado 50 años desde que fui maestro en Laviana», señala el profesor que dio a conocer la figura de Rabindranath Tagore a los alumnos.

Enlaces recomendados: Premios Cine