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JUAN CUESTA | Exportavoz de Ciudadanos en el Ayuntamiento de Avilés

"Sólo devolveré el acta si expulsan a Soberón, a quien denuncié por incumplir sus tareas"

"Para Ciudadanos es más grave que alguien diga la verdad y señale que un concejal es un 'puto vago' que serlo"

05.03.2016 | 13:38

"No he hecho nada malo y me voy muy tranquilo, con la cabeza muy alta". Así se despide de su breve paso por la política el médico Juan Cuesta, afilado desde hace un año a Ciudadanos y portavoz hasta ayer del grupo municipal en el Ayuntamiento avilesino. El "puta vaga" que le propinó a su compañera de filas, Carmen Pérez Soberón, en un chat de Whatsapp donde erró el destinatario, acabó con su carrera política tras ser expulsado del partido. Ayer ofreció prolijas explicaciones al más puro estilo Cuesta: directo y sin morderse la lengua. No dejará el acta de edil hasta que no echen a su compañera, pero tampoco acudirá a los plenos.

-Ciudadanos expulsa a su portavoz de Avilés. ¿Cómo se llega a eso?

-Es muy fácil. Desde hace unos 6 meses tengo denunciada a la concejal (Carmen Pérez Soberón) por incumplir los estatutos como falta muy grave porque no está haciendo tareas: no acude a plenos ni a comisiones, desde hace nueve meses ha ido tres días al Ayuntamiento (al margen de los plenos), no presentó ni una pregunta ni un ruego o una moción, ni un solo proyecto. Y estos hechos los denuncié ante el anterior y ante el actual delegado territorial. Ambos mandaron los informes a Barcelona. Y también al comité de garantías. Pero parece ser que tienen otras prioridades. Es más grave decir la verdad y señalar que alguien es un "puto vago" que serlo. Al hilo de uno de los tuits oficiales que publicó el partido, en el que se asociaba su nombre al mío, quise escribir a una persona en privado lo que me molestaba que apareciera siempre el nombre de ella. El problema es que salía de trabajar, estaba cansado y puse que era una "puta vaga" en un chat con más gente. Y me disculpé. La expresión es coloquial y vulgar y no era el sitio. Pero mantengo que es una persona vaga y no hace el trabajo para el que le pagan. Si llegas a política es para trabajar por la gente, no para vivir de la gente. Y el primer problema que tuvimos fue cuando yo dije que aquí no se liberaba nadie.

-¿Intentó solucionar esta tensión durante estos meses?

-El delegado territorial nos convocó a reuniones para solucionarlo, pero ella nunca pudo ir. Hemos tenido reuniones que poníamos por la tarde por ella y a las que tampoco iba. Nunca ha ido ni a una sola reunión con afiliados. Ellos son lo más importante. La gente que me conoce sabe perfectamente lo que hay. También me conocen, la expresión que utilicé es muy típica de Cantabria, mi tierra, y saben cómo soy, que cuando una idea me llega al cerebro ya la tengo en la lengua.

-¿Se arrepiente de algo?

-No me arrepiento de lo hecho ni del trabajo llevado a cabo. Lo que más rabia me da es que me hayan engañado. Jamás había participado en política, pero no hay peor cosa que exigir a los demás algo cuando tú mismo incumples. El partido habla de democracia interna y es el primero en incumplir. Son como a los que critican, pero peores.

-Llegó a disputar a Ignacio Prendes el liderato de la candidatura al Congreso.

-El año pasado se llegó a un pacto con los tránsfugas de UPyD y se les dio el control del partido, Ciudadanos ha preferido a cuatro trepas que a los verdaderos afiliados. Ese pacto incluía que Prendes ganara las elecciones por aclamación, y de ahí viene el problema: me presenté y no ganó por aclamación. Y ya me dieron un tirón de orejas de Barcelona. Lo de ahora es consecuencia directa de aquello. El partido en Asturias no tiene remedio. En política, se reparte mucho dinero que no se tenía que repartir. En enero saqué las cuentas del grupo municipal de Ciudadanos en Avilés y pedí al partido que el resto hiciera lo mismo. Quisiera que explique su sueldo el concejal de Gijón, en qué han gastado la subvención municipal... Este partido está dirigido por cuatro personas y sigue una forma clásica: o estás conmigo o estás contra mí, y si no es así te echo. Si Ciudadanos sigue este camino acabará como UPyD, deshecho.

-¿Acusa a Prendes de su expulsión?

-El pacto que hubo en abril pretendía dar el control a Prendes de todo el partido. E incluía que Prendes ganaba las primarias por aclamación, lo que le daría el control y favor de todo el partido. Pero Prendes me ganó sólo por cuatro votos, y al menos conozco a 16 personas que iban a votar por mí y no pudieron. Y luego presuntamente hubo votos con IP de Barcelona y de todos los lados. Se intentó por todos los medios que Prendes ganara. Y como yo dije en prensa que no me gustaba porque tenía mochila... Estuvo en UPyD hasta que acabó la legislatura, al mismo tiempo que negociaba con Ciudadanos. Me produce asco, no tolero a esa gente. Mis críticas no gustaron en Barcelona.

-¿Qué hará con el expediente de expulsión?

-Me sorprende que me den la opción de recurrir porque nada más comunicarme la expulsión la hicieron pública. Así que el derecho a recurrir es papel mojado. De todos modos, ya mandé el recurso. Porque la falta que cometí. Siendo muy estricto, podría ser considerada grave, pero no muy grave. La imagen de esa persona la han menoscavado ellos mismos filtrando el expediente, porque les interesaba. Y no hay agravantes como reiteración o intención de hacer daño. Ya dije que me equivoqué. Pero, desde el primer momento, supe que estaba expulsado.

-¿Qué va a hacer ahora? Es concejal electo.

-Mi vida política se acabó. Si a Carmen Soberón también la expulsan o se va, devolveré el acta. Pero me niego a hacerlo antes. Llevo nueve meses denunciando que se está aprovechando de la gente y que ahora pueda liberarse. La idea que tengo es comunicar que dejo el grupo de Ciudadanos, y dejaré de ir al Ayuntamiento. No quiero saber más de política en mi vida. Siempre pensé que era una mierda y lo he confirmado. No por la política en sí, sino por los cuatro que están en ella para aprovecharse. Hay muchos tipos de corrupción y este es uno. Un concejal está para servir, no para servirse. En este partido, en Asturias, hay muchos casos que merecerían expulsiones, Barcelona lo conoce y no hace nada. Tenemos un miembro de Ciudadanos en un Ayuntamiento pasando currículos para que contraten a gente. Y, si alguien lo niega, tengo grabada la conversación en la que lo reconoce.

-¿Dejará entonces a la Corporación sin un concejal?

-Aunque el acta no es mía, sino del partido, si el partido incumple con lo que yo prometí a la gente, de que no veníamos a la política a vivir de ella ni a aprovecharnos, no la entrego precisamente para intentar que eso se cumpla. Y si el partido echa a esta señora, ni dos segundos tardo en devolver el acta.

-Si se repiten las elecciones, ¿votará a Ciudadanos?

-No, no creo que vote. No estoy de acuerdo con el pacto de Ciudadanos con el PSOE. El 90 por ciento de los votantes de Ciudadanos son exvotantes del PP. Y es cierto que en la parte socialdemócrata estamos cerca del PSOE, pero en la política económica estamos muy lejos. Creo que se ha hecho por un motivo de supervivencia. Si vuelve a haber elecciones mucha gente volverá al voto útil y hay que dar imagen que somos dialogantes. Para mí, la probabilidad más alta es que en las próximas elecciones nos demos un batacazo. Quizá vote a Escaños en Blanco.

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