Windar embarca los primeros 32 pilotes para un gran parque eólico en el Báltico

La firma avilesina hace entrega a Iberdrola de las piezas para el complejo, que arrancará en 2017

09.03.2016 | 04:05
Windar embarca los primeros 32 pilotes para un gran parque eólico en el Báltico

Windar ya tiene listo el primer envío de pilotes al mar Báltico. Durante toda la jornada de ayer, los estibadores del puerto de Avilés cargaron 32 piezas fabricadas por la empresa avilesina y que están destinadas a servir como base del futuro parque eólico Wikinger, el primero que construye la compañía Iberdrola. El carguero "Marsgracht" emprenderá viaje esta semana -probablemente, mañana- con destino a Rostock, al norte de Alemania, en la misma boca del mar Báltico. "Esta obra supone un reto técnico tanto para nosotros como para nuestros compañeros de viaje: Windar y Navantia", apuntó Javier García, director del parque Wikinger, que echará a andar el próximo año entre el país germano y Dinamarca. El parque eólico de Wikinger producirá 350 megavatios, "suficiente energía como para cubrir las necesidades eléctricas de 350.000 hogares", reconoció la compañía.

El proyecto del parque eólico, recordó García, se hizo público en 2013. "Entonces fue cuando lanzamos una oferta internacional. Presentamos nuestras necesidades técnicas y ofertaron una decena de empresas. Optamos por la 'joint venture' (unión de empresas) Windar-Navantia principalmente por el precio", reconoció el responsable de Iberdrola.

El trabajo que se repartieron los proveedores de la compañía energética fue del siguiente modo: Windar fabrica los pilotes de más de 30 metros de longitud, 2,6 de diámetro y unas 150 toneladas de peso. Estos pilotes se entierran en el lecho marino y sobre ellos se engarzan las bases ("jacket") de los "offshores" (aerogeneradores) que se fabrican por Navantia-Windar en Fene, en la provincia de La Coruña. Por lo tanto, los 70 aerogeneradores encargados por Iberdrola -de más de 80 metros de altura- operarán en medio del mar porque estarán anclados sobre unas bases -de unos 60 metros de altura-, que, a su vez, se sostendrán sobre 116 pilotes de algo más de 30 (según el punto del lecho marino donde se instalen).

El trabajo llevado a cabo en la jornada de ayer fue el de la carga de los pilotes avilesinos en el primer barco con destino al Báltico. Le seguirán otros tres más, a razón de 20, 32 y 32 pilotes respectivamente. Los responsables del envío no tienen fecha de inicio del trabajo (la meteorología es la que dictará el desarrollo de la agenda de trabajo). Los pilotes que parten esta semana de Avilés serán descargados en una barcaza desde la que el barco instalador comenzará la operación de ingeniería. En todo caso, el puerto alemán de Sassnitz se han habilitado más de 100.000 metros cuadrados para realizar los trabajos que se alargarán hasta bien entrado el próximo año 2017.

Iberdrola y Navantia firmaron a finales de 2014 un acuerdo -valorado en 160 millones de euros- para el inicio de la fabricación de las piezas metálicas que emprenden viaje finalmente esta semana. Según reconoce Iberdrola, la fabricación de cimentaciones de "offshores" es una iniciativa "pionera" en España y con gran repercusión en el desarrollo industrial de astilleros y fabricantes de estructuras tubulares de acero y grandes estructuras metálicas.

La operación de carga del buque "Marsgracht" se alargó hasta las 17.00 horas. La empresa Windar Renovables casi ha cumplido su pedido de pilotes. La factoría gijonesa de Arcelor-Mittal ha suministrado 23.000 toneladas de chapa gruesa para la construcción de las bases del parque que se erigirá en aguas alemanas. La compañía Iberdrola se embarca de este modo por primera vez a generar energía renovable. La entrada del mar Báltico es una de las zonas más proclives a la eólica.

Compartir en Twitter
Compartir en Facebook
Enlaces recomendados: Premios Cine