Intensa actividad sanitaria

La lactancia materna protege contra la obesidad en los niños, según un estudio

Los pediatras avilesinos alertan de que uno de cada tres niños sufre sobrepeso y piden reducir el consumo de proteínas en los primeros años

11.05.2016 | 04:34
La lactancia materna protege contra la obesidad en los niños, según un estudio

La lactancia materna tiene un efecto protector contra la obesidad infantil, según una exhaustiva investigación presentada ayer por los pediatras Isolina Riaño Galán y José Ignacio Pérez Candás en el Hospital San Agustín. "Es aconsejable que sea exclusiva hasta el sexto mes de vida del bebé y esté acompañada con otros alimentos hasta los dos años", advirtieron ambos profesionales, que calificaron el sobrepeso en los niños como "un problema de salud pública" dada su prevalencia. El estudio, realizado en Asturias, recoge que esta cuestión afecta al 33,3% de la población infantil (el 10,8% de una forma grave).

El peso de la madre gestante, incluso el de antes del embarazo, indica la jefe del servicio de pediatría del San Agustín, también influye en el niño. Así como el tabaquismo y que tenga una alimentación saludable durante el embarazo, recalcó ayer la pediatra y endocrinóloga infantil en la presentación del estudio, que lleva por título "Obesidad infantil. Alimentación, actividad física y medio ambiente".

Si bien la obesidad no se considera una enfermedad, es un determinante de ella, manifestó Pérez Candás. "Esto se debe a que va a condicionar la vida en el futuro por las enfermedades que puede acarrear: diabetes, hipertensión, aumento del riesgo cardiovascular, angina de pecho...", apuntó el pediatra de Sabugo para resaltar que "comemos mucho y mal; alimentos hipercalóricos, de mala calidad y en cantidad muy grande". "Además, nos movemos poco. El sedentarismo es un problema gravísimo. Los niños asturianos pasan dos tercios de su tiempo de ocio ante una pantalla. Hay que incorporar la actividad física a la vida común y tomar legumbres, frutas, hortalizas, pescado pequeño, carne de ave, evitar el huevo y reducir los lácteos", añadió.

Precisamente sobre el consumo de leche y derivados, los sanitarios señalaron que es "muy elevado". "Los niños asturianos toman alrededor de un litro diario y creemos que con 400 mililitros o medio litro, entre leche y derivados, es suficiente en el periodo comprendido entre los 12 y 24 meses de vida", aseguró Pérez Candás.

Igualmente es muy alto el consumo de proteínas por parte de los niños, comentó la doctora Riaño. "Creíamos que el problema de la obesidad tenía que ver con tomar mucha grasa e hidratos de carbono, pero lo que condiciona el crecimiento muy rápido de esos dos años primeros de vida es la ingesta de un exceso de proteína", dijo la pediatra del Hospital San Agustín, donde desde hace años se estudia la relación entre los disruptores endocrinos y la obesidad. Estas sustancias químicas, explicó Isolina Riaño, "están en el medio ambiente y mimetizan la acción de las hormonas. Pueden alterar las rutas metabólicas y tener un papel en la obesidad". Se trata de fungicidas o compuestos perfluorados utilizados para recubrir utensilios de cocina o en la industria textil, entre otros.

Para promover una alimentación saludable y reducir los niveles de sobrepeso y obesidad, el citado documento presenta una amplia batería de propuestas entre las cuales, el doctor Pérez Candás destacó "regular el etiquetado de los alimentos, penalizar los productos que son contraproducentes, premiar los que no los son, e intentar una agricultura libre de plaguicidas, ecológica y, a ser posible, cercana y local". "Estamos ante un problema que tiene que abordarse desde el conjunto de la sociedad. No se puede seguir así. Las consecuencias pueden ser desde la reducción de la esperanza de vida hasta que la vida activa se limite", concluyó el pediatra avilesino.

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