10 de junio de 2016
10.06.2016

Nueve puertas abiertas al mundo

Víctor Velasco y Diana Coanda, del colectivo DV, transforman la plaza del Niemeyer en un vestíbulo "en el que la arquitectura dialoga con el paisaje"

10.06.2016 | 04:29
Nueve puertas abiertas al mundo

A la plaza "abierta a los hombres y mujeres de todo el mundo" -tal y como la definió en su momento su creador: Oscar Niemeyer- le faltaban puertas. Víctor Velasco y Diana Coanda, los integrantes del colectivo DV, las instalaron ayer durante toda la mañana: siete sobre la marquesina que divide la propia plaza, una más en la misma entrada del Niemeyer y la novena sobre el lecho de la ría, aguardando que la marea la ahogue.

Las nueve puertas, sin embargo, no pretenden cerrar el espacio: "Todo lo contrario, lo que pretendemos es convertir el mismo espacio en la obra", dicen ambos artistas casi a coro, que se acaban de tomar un descanso en los trabajos de la instalación. "Esto, la instalación de las puertas, forma parte también de la propia obra. Descubres puntos de vista que no estaban previstos", reconoce Velasco, con la mirada puesta en el camión-grúa encargado de elevar las piezas de la instalación que lucirá en Niemeyer durante todo el verano. "Lo que planteamos es un diálogo entre la arquitectura y el paisaje", explica Coanda.

Lo que se verá hasta el próximo septiembre es "site specific", esto es, una obra que tiene sentido en un escenario determinado. "Fuera del Niemeyer no sería lo mismo", explican ambos artistas. "Optamos por estructuras reconocibles, simples puertas, que elevamos a obras de arte", sentencia Coanda. Y lo creen ambos así porque la propuesta es mirar a través de las rendijas que dejan las puertas. Los marcos encierran distintos puntos de vista en función de si el espectador las contempla desde la entrada del complejo cultural o desde el edificio de servicios múltiples. "O sea, hay siete puertas sobre la marquesina y catorce imágenes distintas", explica Velasco. "Lo que pretendemos es que el espectador recorra la plaza y construya su propia obra", añaden ambos.

Las puertas tienen medidas distintas. Las de la marquesina: 2,27x1 y tanto la de la ría como la entrada, dimensiones normales. "Desde abajo se tienen que ver naturales", explican. Las puertas al aire libre son de madera, la de la ría, de hierro. Esa se esconde bajo el agua.

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