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Los parados de Montrasa critican los contratos de verano en Alcoa

Los auxiliares que pleitean por su incorporación a la fábrica acusan a la multinacional de cubrir sus plazas con eventuales

15.06.2016 | 01:49

La treintena de exempleados de la firma auxiliar Montrasa que perdieron su trabajo cuando su empresa desistió de renovar el contrato de prestación de servicios que la unía a Alcoa ve con suspicacia el proceso de cobertura de vacantes laborales que ha emprendido la multinacional del aluminio en su fábrica de Avilés y que pasa por la contratación de una veintena de eventuales para los meses de verano. El colectivo critica la posibilidad de que Alcoa pretenda usar esa mano de obra para hacer las tareas que estaban al cargo de la plantilla de Montrasa y que desde el pasado día 5 de abril se acumulan a la carga de trabajo de los empleados de la compañía aluminera.

"Supuestamente, este personal eventual contratado a comienzos de verano tiene la función -como ocurre en otras grandes empresas asturianas del metal- de cubrir vacaciones de la plantilla propia de la fábrica, pero se da la circunstancia de que el año pasado fueron contratados tres personas y esta vez han sido veinte, nueve de ellos a través de empresas de trabajo temporal. Nadie se cree que haya más carga de trabajo por vacaciones, dado que la capacidad de producción permanece inalterada, o sea que sospechamos que la maniobra tiene por objeto cubrir nuestras vacantes mediante la treta de los eventuales", manifestó Ricardo Martínez, el portavoz de los despedidos de Montrasa.

La responsable de comunicación de Alcoa en España negó la mayor sobre la queja que expresan los antiguos empleados auxiliares: "Se han contratada trabajadores eventuales para cubrir a los trabajadores de Alcoa que disfrutan las vacaciones". No obstante, la versión de la multinacional no convence a los extrabajadores de Montrasa: "Alcoa vulnera el espíritu de los Acuerdos de Oviedo", insisten, en alusión al documento que regular las relaciones laborales entre las grandes industrias y el sector auxiliar y que tiene en la subrogación del personal de las subcontratas uno de sus más sólidos pilares.

A la espera del juicio que el día 26 de julio debe aclarar el futuro de los despedidos de Montrasa (que han optado por la vía judicial para ver reconocido su supuesto derecho a la recolocación en Alcoa o en otra empresa auxiliar que trabaje para ésta), el colectivo laboral ha visto con incredulidad cómo la empresa Jofrasa (otra subcontrata) ha desistido de pedir la ejecución de la sentencia que restituye a dos de sus trabajadores a la condición de empleados de Montrasa, lo cual le hubiera reportado un ingreso de aproximadamente 80.000 euros por cabeza en calidad de gastos laborales en los que no debería haber incurrido, según los cálculos de Ricardo Martínez.

"Ahora resulta que Jofrasa funciona como una ONG y renuncia a una medida judicial que le reportaría una cantidad sustanciosa de dinero. Lo que demuestra esto es que hay un compincheo entre las empresas para evitar dañarse unas a otras y los trabajadores somos el eslabón débil". declaró Martínez. A los despedidos de Montrasa les preocupa la posibilidad de que esa "hipoteca" salarial recaiga en el futuro sobre otra empresa candidata a hacerse con el contrato de servicios en la fábrica de Alcoa y suponga un escollo que frustre su vuelta al trabajo.

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