24 de julio de 2016
24.07.2016

Un novelista yámbico y juvenil

"Cuando terminé 'León Kamikaze' supe que había hecho algo especial, algo destacado", aseguró Álvaro García Hernández

24.07.2016 | 05:49
El escritor García Hernández firma ejemplares en Avilés.

León es un adolescente rebelde, rechazado por todas las casas de acogida posibles que acaba en la casa de su tío Mateo, que no recibe con buenos ojos tener que encargarse de un chiquillo que nunca acabó de caerle bien. Así comienza "León Kamikaze", el último libro del escritor Álvaro García Hernández, una novela juvenil considerada como de las mejores de las últimas publicadas. Su autor no se ruborzó al admitir que el premio "Gran Angular" no le pilló por sorpresa."Cuando terminé este libro supe que había hecho algo especial, algo diferente. Nunca antes había llorado después de acabar una historia propia", reconoció mientras mostraba un tatuaje en su antebrazo derecho. "Me tatué el título del libro antes saber que resultaría ganador porque tenía la certeza de que me traería buenas noticias". A este respecto abundó aún más: "Cuando empecé con la historia de León, quise ir más allá. Cada personaje y su evolución particular pretende ser un apoyo para el aprendizaje de quien lo lea", apuntó el escritor. "Quería escribir la mejor novela juvenil y creo que lo he logrado", resumió.

El novelista de Utiel participó ayer en la jornada de despedida del Festival avilesino Celsius 232, donde presentó la novela de la que se siente más satisfecho. En medio de una carpa llena de lectores y aficionados, el escritor valenciano explicó a los asistentes que el héroe de su historia se le ocurrió durante un viaje por Bombay. "Hace ya unos años quise dejar mi vida como profesor de instituto y marcharme a ver otras formas de rutina. Resulta extraño ver cómo aquí nos preocupamos por no tener conexión en el móvil cuando allí los niños se mueren de hambre. En ese ambiente, nació 'León Kamikaze'".

En esta novela, García Hernández cultiva una técnica literaria que se preocupó por perfeccionar durante años. "Quise utilizar un estilo técnico más propio de la poesía. Este libro alterna frases de ritmo yámbico y trocaico, es decir, hay un cuidado consciente de la acentuación de las frases, par e impar, para que el lector reciba la historia con el ritmo que yo concebía al escribirla", apuntó. Para conseguir un ritmo así en una novela se necesitan, aseguró, "años de práctica y una base teórica sobre literatura importante". La alternancia de frases largas y cortas, la búsqueda de una mayor simplicidad descriptiva y la apuesta por diálogos directos son otras de las técnicas empleadas por el escritor en las páginas de "León Kamikaze". "Se decía que después de Bolaño los escritores estábamos condenados a abandonar la descripción y utilizar diálogos más rimbombantes. No es cierto. Los diálogos breves son igual o más expresivos si se emplean de forma correcta", apuntó.

En la charla de presentación, Álvaro García Hernández no estuvo solo. Le acompañó el joven "booktuber" y escritor Javier Ruescas, autor de novelas y sagas juveniles de gran repercusión como "Play", "Latidos" o "Electro". Ruescas se deshizo en halagos hacia el escritor valenciano a la salida de la presentación. "El libro me parece una perfecta maravilla. Diferente por lo que cuenta y cómo lo narra. Se dice que en la literatura juvenil siempre se escribe lo mismo y Álvaro ha confirmado justo lo contrario".

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