19 de agosto de 2016
19.08.2016
LOS CURSOS DE LA GRANDA

"España aprobará la reválida ambiental de 2020", aseguran los expertos en energía

Las eléctricas califican de "tsunami" las futuras exigencias, aún más duras, que emanan de la Cumbre del Clima de París

19.08.2016 | 08:47
Los ponentes ayer en la "cumbre eléctrica": Francisco Silva, de Iberdrola; José Manuel Velasco, periodista y experto en comunicación empresarial; Juan Velarde, director de La Granda; Arcadio Gutiérrez Zapico, director del Club Español de la Energía; el ingeniero Rafael Gómez-Elvira; el catedrático de Economía Aplicada Pedro Rivero Torre, y Eloy Álvarez Pelegry, director de la cátedra de energía Orkestra.

Los agentes económicos afectados por la Estrategia Ambiental Europea 20/20/20 aún están inmersos en la consecución de los objetivos que marca ese programa de crecimiento sostenible y ya miran con recelo y cierta preocupación -"se nos viene encima un tsunami", advierten- el alcance que tendrán para España los acuerdos sobre nuevas reducciones de gases de efecto invernadero y el aumento de la eficiencia energética alcanzados en la Cumbre del Clima de París celebrada el pasado mes de diciembre. Así se puso de manifiesto ayer en los cursos de verano de La Granda, que reunieron a un elenco de expertos en materia energética según los cuales España está en la senda correcta para aprobar la reválida ambiental de 2020 pero tiene por delante una tarea "ingente" para hacer lo propio con las de 2030 y años sucesivos.

En descargo de España, los expertos apuntan que, en realidad, es el conjunto de Europa la que se ha puesto el listón muy alto para lograr la pretendida "descarbonización" de su economía (reducir sus emisiones de dióxido de carbono hasta hacerlas neutras en el horizonte de 2050). "Por grado de desarrollo de las fuentes renovables de generación eléctrica, por la red de infraestructuras energéticas de que disponemos, porque estamos en la vanguardia tecnológica y porque hay proyectos sobre la mesa que en caso de desarrollarse proporcionarían una posición ventajosa al país, España está en condiciones de mirar con relativo optimismo el futuro en materia de retos energéticos", expuso con indisimulado optimismo el director general del Club Español de la Energía, el mierense Arcadio Gutiérrez Zapico, durante su exposición en el curso dedicado a la llamada "transición energética" (cómo cambiar el actual modelo por otro más sostenible).

Pensando a medio plazo, y más en concreto en el examen ambiental que debe pasar España en 2020, los expertos en energía reunidos en La Granda creen posible cumplir, así sea por lo pelos, con el objetivo de aumentar hasta un 20 por ciento la cuota de participación de las energías renovables en el mix energético español. Ese porcentaje es actualmente del 17,4 por ciento, y será el 18,5 por ciento cuando se incorporen al mercado los nuevos parques en contrucción. Es decir, que resta por conseguir un incremento del 1,5 por ciento y el Gobierno, aunque está en funciones, se ha puesto manos a la obra: en enero celebró una subasta de 500 megavatios hora de energía eólica y otros 200 de biomasa. El resultado de esa puja no deja lugar a dudas sobre el interés de los inversores: las solicitudes superaron cinco veces la oferta y los adjudicatarios aceptaron realizar los proyectos con un descuento del 100 por ciento sobre el valor estándar de la inversión; es decir, conformándose con la retribución del mercado y renunciando a la prima. Visto el éxito de esa subasta, el Gobierno sopesa celebrar otra de entre 1.500 y 2.000 megavatios hora este otoño, con lo cual quedaría prácticamente garantizado el objetivo de llegar a un 20 por ciento de generación renovable en 2020.

En cuanto al cumplimiento del objetivo de reducir un 20 por ciento el consumo de energía primaria y de emisiones de CO2, la Fundación Repsol sostiene que España cumple esa premisa desde 2014. De hecho, hay países de la Unión Europea, como la propia Alemania, el pretendido adalid de la transición energética, que tienen peores indicadores que España en este aspecto al mantener todavía una estructura de generación eléctrica con gran preponderancia del carbón.

París sube la apuesta

Más que por 2020, los actores del sector energético están expectantes y preocupados por los objetivos fijados para España en la Cumbre de París y que serán exigibles en 2030: una reducción del 40 por ciento de la emisión de gases de efecto invernadero, un porcentaje de al menos el 27 por ciento de renovables dentro del mix energético nacional y un 27 por ciento de aumento de la eficiencia energética.

Francisco Silva, directivo de Iberdrola, aseguró que "guste o no" su empresa está por la labor de arrimar el hombro para cumplir los nuevos obletivos, si bien pide que el Gobierno ponga deberes a otros sectores afectados, como el transporte y la industria. Y Rafael Gómez-Elvira, director adjunto a la presidencia de OMIE, el gestor del mercado mayorista de la electricidad, planteó, entre otras necesidades, el refuerzo de los corredores de interconexión eléctrica peninsular con Europa, un mecanismo global europeo de apoyo a la energía renovable, el desarrollo de un mercado común europeo de la electricidad y el gas y, en general, una menor intromisión de los gobiernos en el mercado de la energía para evitar distorsiones.

Compartir en Twitter
Compartir en Facebook
Enlaces recomendados: Premios Cine