17 de septiembre de 2016
17.09.2016
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No hay decisión sin consecuencias

17.09.2016 | 04:53

Este es el título de un escrito enviado por Fernando Lastra, portavoz de Grupo Socialista en la Junta General del Principado, a La Nueva España el 21 de agosto. Hace un razonamiento de por qué el PSOE debe cambiar su posición y permitir un gobierno de Rajoy, contrario a la posición actual del Comité Federal, por unanimidad. El razonamiento de Fernando Lastra es correcto, se basa en que serían muy malas unas terceras elecciones y en que la suma de la derecha, PP, Ciudadanos y CC, 170 diputados, es superior a PSOE y Podemos, 156. Faltan los 5 diputados de PNV que serían insuficientes para el PSOE y Podemos, y están excluidos los independentistas. Por lo tanto, dice Fernando Lastra que el PSOE debe permitir un Gobierno de Rajoy. Razonamiento correcto..., si este es el único argumento, pero hay otros: el de la regeneración, la lucha contra la insoportable corrupción y la desaparición del estado del bienestar. Veamos. Mariano Rajoy es el Presidente que aplicó una política liberal en la que creciendo la economía, por causas ajenas al Gobierno cuya descripción harían esta carta demasiado larga, también crecía la miseria y la desigualdad social. Es el responsable político, ya veremos si penal, de un partido con todos sus tesoreros investigados, que parece una organización delictiva con múltiples ramificaciones de corrupción y que no paga I.V.A., que no colaboró con la justicia y el juez tuvo que entrar en su sede, que borró un ordenador para entregarlo al juez, acusado de recibir dinero ilegalmente, y animador de corruptos con aquello de "Luis se fuerte". Por otra parte, al Presidente lo eligen los diputados y nadie tiene derecho a exigir a otro que ponga de Presidente a quien no tendría ningún cargo en ningún país europeo. Entonces aparece otra opción: que el PP ponga a otro candidato y empezamos a hablar. Esta es decisión de los diputados socialistas con, efectivamente, consecuencias. Su decisión puede hacer Presidente a alguien sin duda sobre su honradez o al jefe de una organización para la que se pide una comisión de investigación debido a sus numerosos y continuados casos de corrupción. ¿No es contradictorio hacerlo Presidente y pedir una comisión de investigación al partido que él dirige? Una nota final, cuando se habla de la corrupción del PP toda la derecha habla de otros partidos y citan los ERE. Bien, pongámoslos de ejemplo, Chaves y Griñán están fuera de la política por los ERE, lo que me parece correcto.

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