18 de octubre de 2016
18.10.2016
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Viviendas adaptadas como alternativa a los asilos, idea de dos alemanas en Avilés

"Los modelos residenciales siguen en España la línea clásica, faltan respuestas actualizadas", explican Hoffmann y Wehr, hoy en la ciudad

18.10.2016 | 03:46
Anja Hoffmann y Ulrike Wehr, ayer, en el palacio Ferrera.

Dos alemanas afincadas desde hace décadas en Alicante ofrecen en España modelos de vivienda alternativos a los asilos tradicionales. Ulrike Wehr, arquitecta, y Anja Hoffmann, economista, gestora de proyectos y diseñadora de interiores, son "Habitat 50 plus", y participan hoy en Avilés en las jornadas que organiza la Asociación Española de Gestores Públicos de Vivienda y Suelo (AVS). "Veíamos que los modelos residenciales actuales siguen en España la línea clásica, faltaban respuestas más actualizadas para la generación actual, con más exigencias", explica Wehr, como anticipo a lo que va a ser su conferencia. Y Hoffmann añade: "Cuando alguien habla de ir a la residencia dice 'tengo que ir', lo que pretendemos, sin embargo, es crear hábitat, espacios habitables, donde te gusta vivir".

La clave de este modelo, ampliamente extendido por Europa, consiste en lograr viviendas adaptadas a la necesidad de las personas mayores, confortables, y además conectadas con los recursos necesarios. El abanico de posibilidades es muy amplio, y va desde una simple reforma de la casa para conseguir ese confort hasta la proyección de edificios enteros, bien de nueva planta, bien rehabilitados, donde los espacios privados comparten protagonismo con las áreas comunes y donde el concepto "comunidad de vecinos" puede cobrar un nuevo significado, al convertirse en una red de apoyo y también de gestión conjunta de servicios como asistencia domiciliaria, reduciendo los costes. Este modelo permite que las personas mantengan durante el mayor tiempo posible su autonomía y a la vez no estén solas.

"Lo interesante es convertir los edificios que ya existen en viviendas aptas para las personas mayores, adaptar el stock que existe ya; vemos importante que los espacios se creen dentro del tejido urbano, no en las afueras, y dotar al entorno de las infraestructuras necesarias", explicó Ulrike Wehr. Estas dos socias están enfrascadas en la recuperación con estos fines de un edificio que quedó a medias construir como consecuencia del pinchazo de la burbuja inmobiliaria. La estrategia consiste en hacer los pisos más pequeños, adaptar los espacios y generar el tejido de servicios.

La fórmula de actuación es múltiple: puede ser el propietario de una vivienda el que realice la iniciativa, puede asociarse con otros interesados o puede ser un promotor, público o privado, quien lidere la propuesta. "En Alemania, hay muchas iniciativas de este tipo. Por ejemplo, de mujeres que viven solas e inician un grupo para envejecer juntas, pero con autonomía", señaló Anja Hoffmann.

El modelo admite otros supuestos, como es el caso de las viviendas intergeneracionales. "Son conjuntos de viviendas, unas más pequeñas para personas mayores, y otras más grandes para familias y, en el mejor de los casos, espacios comunes", añadió Wehr. Se trata, en definitiva, de un modelo ampliamente experimentado en países como Alemania, Holanda, Dinamarca y Suiza, donde las primeras viviendas de este tipo datan de la década de los años 80.

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